Contracorriente

Los mitos más difundidos en Internet

eugenioLas cadenas de mail constituyen una de las mayores plagas de Internet ya que son propicias para difundir todo tipo de engaños. De hecho, la inmensa mayoría de las cadenas que existen son falsas y su reenvío sólo sirve para mantenerlas vivas y hacerlas circular. Cadenas de la suerte, leyendas urbanas, cuentos del tío y cualquier clase de rumores, mitos, bromas o fraudes han sido adaptados a Internet.

A ellos se le suman historias relacionadas con las computadoras o con Internet mismo, como las alertas de falsos virus, las amenazas de cierre de Hotmail o el inefable “Limpieza de Internet”, que pedía no encender las computadoras determinado día porque era necesario realizar tareas de mantenimiento de la red. Estos engaños, llamados hoaxes, tienen varios objetivos: recolectar direcciones de email, saturar los servidores, difamar, hacer circular información falsa o sembrar el pánico aprovechándose de algún hecho real.

Tienen un tono catastrófico, están escritos en mayúsculas o utilizan signos de admiración para llamar la atención, por ejemplo: ¡¡¡NUEVO PELIGRO, LEER Y DIFUNDIR!!!

Casi todos son anónimos aunque algunos utilizan falsas firmas, del tipo: “Mr. John Perez, Gerente Microsoft Latinoamérica”. Están llenos de errores de ortografía y gramática, mezclan expresiones de distintos países o son malas traducciones del inglés. Generalmente, llegan de parte de algún conocido; siempre habrá un familiar o amigo dispuesto a reenviarnos todo lo que cae en sus manos.

Niños moribundos

Una de las categorías de hoaxes más difundidas es la que pide ayuda para algún niño moribundo. Pocas personas quedarán insensibles ante la historia de un niño que está muy enfermo y necesita dinero para pagar un tratamiento que podría salvarle la vida. Se agrega además que alguna empresa se ha comprometido a donar una suma de dinero por cada mail que se envíe y termina rogando que lo reenviemos a todos nuestros conocidos.

Un argumento que demuestra la falsedad de estas cadenas es el hecho de que ninguna empresa puede rastrear los mails que mandan todos los usuarios del mundo. Por otro lado, la proposición es absurda: bastaría que los familiares del supuesto beneficiario se dedicaran a enviar unos cuantos miles de mails para hacerse con la recompensa.

Alertas de virus y otras calamidades

Los virus informáticos constituyen uno de los peligros más grandes a los que se exponen los usuarios de computadoras. Es por ello que proliferan las alertas de virus incurables, por cierto todas falsas, ya que no existe ningún virus informático que no tenga cura. Ello no impidió que muchos usuarios hayan borrado archivos de Windows de sus computadoras (jdbgmgr.exe o sulfnbk. exe) porque una cadena de mails anunciaba que se trataba de un virus que destruiría el disco rígido.

Existen cadenas que se refieren a diversos peligros que pueden acecharnos en la vida cotidiana: alimentos que no son lo que dicen ser, enfermedades fantásticas, productos con supuestas sustancias cancerígenas y todo tipo de amenazas para nuestra salud.

Tampoco estamos libres de infinitos peligros relacionados con nuestra seguridad: arañas venenosas en los inodoros de los baños públicos, drogas inexistentes utilizadas por violadores para someter a sus víctimas, desquiciados que siembran jeringas con HIV en los asientos de los cines. Claro que no se especifica de qué ciudad se trata: bonito truco para tener como destinatarios a habitantes de todas las ciudades.

Explotando el miedo

Aprovechándose de los atentados terroristas en Nueva York y en Madrid o de la existencia de ETA, circulan varias cadenas con mensajes similares, adaptados a las circunstancias.

Son llamados “La leyenda del terrorista agradecido” ya que normalmente hacen referencia a un supuesto terrorista que vive un episodio en el cual alguien lo ayuda (le presta un poco de dinero o le devuelve un maletín olvidado lleno de billetes). A lo cual el hombre (que resulta ser un árabe o un etarra), en agradecimiento, le avisa a la persona que lo ayudó que tenga cuidado, ya que determinado día y en determinado lugar ocurrirá un nuevo atentado.

De más está decir que las predicciones jamás resultaron ciertas. Por correo electrónico circulan varias cadenas de la suerte, similares a aquellas que nos llegaban por correo postal o escritas en un billete. Nos auguran terribles males si no hacemos circular la cadena y nos prometen grandes ganancias si las reenviamos. Utilizan el siguiente “argumento” irrefutable: “José Pérez hizo 5 copias de esta cadena y ganó la lotería, Pedro Ramírez no hizo las copias y fue atropellado por un camión”. Cuesta creer que estas cadenas sigan su camino: ¿quién puede pensar que ganará la lotería por reenviar una cadena? Yo mismo he reenviado una de estas cadenas para comprobar su inutilidad y debo decir que, lamentablemente, no me he vuelto millonario.

“Por las dudas”

La tentación de obtener regalos a cambio de enviar un mail es irresistible: teléfonos celulares, cámaras digitales, dinero en efectivo y hasta la mismísima fortuna de Bill Gates son ofrecidos a través de cadenas y el único requisito para hacerse acreedor a los regalos es reenviar el mensaje a la mayor cantidad de gente posible. Es célebre ya el mail que indica que Microsoft donará 245 dólares por cada mail reenviado. Sería lógico pensar que esta cadena tendría que tener una corta vida: al reenviarla y no obtener nada a cambio, aquel que la envió no debería volver a hacerlo jamás. Sin embargo, está circulando desde hace muchos años e incluso la recibí varias veces desde el mismo remitente. Le pregunté a esta persona si había recibido algún cheque la primera vez que la envió y me contestó que no. Volví a escribirle preguntándole cuál era el sentido de seguir enviando la cadena si ya había comprobado en carne propia que no proporcionaba ningún beneficio. La respuesta me dejó perplejo: “por las dudas”.

El “cybercuento” del tío

El cuento del tío está representado hoy en Internet por un inexistente ex-funcionario nigeriano o el ex-presidente de algún otro país africano, que nos pide utilizar nuestra cuenta bancaria para sacar una suma multimillonaria fuera del país. A cambio nos ofrece una comisión de varios millones de dólares. ¿Quién no se vería tentado de aprovechar semejante oportunidad? Pero la propuesta es demasiado buena para ser cierta. Estos fraudes, llamados Nigerian Scams, son los más peligrosos de la red.

Son un verdadero juego mortal entre la ambición y la cordura. Varias personas han sido asesinadas y muchas otras han sido secuestradas1.

El incauto que entra en el juego de los delincuentes verá que a último momento todo se complica y el contacto solicita una suma de dinero para sobornar a algún funcioario local que advirtió la maniobra. Si uno comete la torpeza de enviar el dinero jamás volverá a verlo ni a saber nada de esa gente. Y si intenta exigir alguna garantía podrá ser invitado a viajar al país en cuestión para supervisar personalmente la operación. Si llega a aceptar, lo cosa se pondrá más grave: podrá ser secuestrado para exigirle más dinero o podrá terminar asesinado.

Consecuencias

Como vemos, las cadenas de correo electrónico no son inocuas, no son apenas una molestia sino que generan todo tipo de consecuencias negativas: hacen perder tiempo y dinero al descargar los mensajes, pueden llegar a saturar casillas de mail o incluso servidores enteros, hacen creer a la gente información falsa, dañan la imagen de personas, empresas o instituciones. El seguir cualquier “consejo” que a uno le llega en cadena por correo electrónico puede llegar a ser dañino para la salud.

Es importante señalar también que, prácticamente, no existen cadenas de mail que sirvan para algo. Lo único que se logra al reenviar el pequeño porcentaje de cadenas que contienen información real es perjudicar a las personas interesadas. Las “campañas” iniciadas a través de cadenas de correo electrónico para ayudar a las mujeres de Afganistán durante el régimen talibán o actualmente para ayudar a evitar la lapidación de mujeres nigerianas, por ejemplo, terminaron siendo repudiadas por las propias organizaciones que defienden los derechos de estas mujeres.

Para evitar estas nefastas consecuencias lo mejor que podemos hacer es no reenviar cadenas y explicarle a quien las envía los graves problemas que ocasionan.

De esta manera, ayudaremos a construir entre todos una Internet mejor.

 


Notas

1. Más información sobre este tema:

  • Nigeria The 419 Coalition Web site http://home.rica.net/alphae/419coal/index.htm
  • Snopes Urban Legends Reference Pages www.snopes.com/inboxer/scams/nigeria.asp
  • United States Secret Service www.secretservice.gov/alert419.shtml
  • United States Department of State Bureau of International Narcotics and Law Enforcement Affairs Nigerian Advance Fee Fraud www. state.gov/www/regions/africa/naffpub.pdf