Pastillas

ADIÓS AL PREMIO DEL MILLÓN DE DÓLARES DE JAMES RANDI

Me enteré a través de la web de Fortean Times a comienzos de enero y la verdad es que es una pena: el ilusionista y escéptico James Randi ha anunciado en Swift, su boletín electrónico semanal, que el reto de premiar con un millón de dólares a quien demuestre que tiene poderes paranormales acabará el 6 de marzo de 2010. La razón es que la Fundación Educativa James Randi (JREF), que tiene ese dinero “muy conservadoramente invertido”, quiere hacer con él cosas que sirvan a sus objetivos y no dejarlo paralizado a la espera de que aparezca un mirlo blanco. Es lógico; pero una pena.

Como muchos otros, conozco el premio de Randi desde su nacimiento hace diez años y, además, me involucré activamente en una versión anterior en la que escépticos de todo el mundo nos comprometíamos por escrito con Randi a aportar cada uno un mínimo de 1.000 dólares a un fondo común. Siempre pensé que era la apuesta más segura que había hecho en mi vida. Los diez años del posterior Reto del millón de dolares de la JREF me lo han confirmado.

La anunciada suspensión del premio es una pena porque durante el tiempo que se ha ofrecido ha demostrado con su mera existencia la falsedad de quienes dicen tener poderes paranormales. A partir del 6 de marzo de 2010, no podremos animar al embaucador de turno a que pruebe sus afirmaciones extraordinarias a cambio de un millón de dólares o, si no, se calle. Pero también es verdad que para entonces habrán pasado doce años con ese dinero a disposición de los dotados que habitan el mundo sin que ninguno de ellos se lo haya ganado, y que todavía podremos retar a los charlatanes a aspirar a ese millón durante otros dos años. Me apuesto 1.000 dólares a que ninguno se lo lleva.