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Atlántida, ¿en España?

La Atlántida estuvo cerca de Cádiz (España), según el físico alemán Rainer Kühne, quien ve los restos de dos templos descritos por Platón en una fotografía de la Marisma de Hinojos tomada por un satélite. La noticia la publicó en junio, en su website, la prestigiosa revista Antiquity, cuyo director eludió hacer comentarios a Pensar. El “hallazgo”, que ha resucitado el interés por el mítico continente, fue recibido con incredulidad por la comunidad científica y con entusiasmo por los “atlantólogos”, que ya han preparado dos expediciones a la región bajo los auspicios de Discovery Channel y National Geographic Channel.

La historia del continente perdido fue narrada por primera vez por Platón en sus diálogos “Timeo” y “Critias”, y hace referencia a un imperio radicado en una gran isla situada más allá de las Columnas de Hércules, como los griegos llamaban al estrecho de Gibraltar. La Atlántida era una tierra muy rica cuyos habitantes se corrompieron y emprendieron la conquista de territorios vecinos hasta que fueron derrotados por los atenienses alrededor del año 9.000 antes de nuestra era, según el relato platónico. Después, la isla se hundió en el mar sacudida por terremotos y bajo un diluvio.

La imagen de satélite de Cádiz en la que Rainer Kühne ve los restos de dos templos atlantes. Foto: Rainer Kühne.
La imagen de satélite de Cádiz en la que Rainer Kühne ve los restos de dos templos atlantes. Foto: Rainer Kühne.

Ramón Corzo, catedrático de la Universidad de Sevilla y experto en arqueología aérea, no ve nada artificial en la imagen facilitada por Kühne. El historiador destaca que el terreno de la Marisma de Hinojos es geológicamente de reciente formación y, por tanto, no puede contener restos antiguos, e interpreta las conclusiones del alemán como un “creer para ver”. En términos parecidos se ha manifestado el arqueólogo David García i Rubert, de la Universidad de Barcelona. Los dos expertos coinciden en que la Atlántida es una invención literaria de Platón, que se nutrió de la realidad y la tradición de su época para crear una parábola en la que la gran beneficiada es su querida Atenas, cuyos habitantes habrían derrotado a una “superpotencia” de la Antigüedad.

Al igual que la tectónica de placas impide que haya existido una isla continente en medio del Atlántico, la cronología platónica demuestra que todo es un cuento. Hace 11.000 años, el ser humano estaba en plena Edad de Piedra. Ni existía Atenas ni ninguna otra ciudad. Sólo grupos de cazadores recolectores que sobrevivían como podían. Es algo a lo que cierran los ojos los “atlantólogos”, condenados a buscar su continente perdido por los siglos de los siglos.