Editorial

El desafío que nunca acaba

En diciembre de 2005 se produjo un fallo que puede servir como precedente: en los Estados Unidos, un juez cerró las puertas al intento de inclusión del “Diseño Inteligente” (DI) como una alternativa a la teoría de la evolución en el Distrito Escolar del Área de Dover, Pensilvania. El creacionismo, despojado de su cariz religioso y empolvado con el maquillaje de una pseudociencia, no logró convencer a la Justicia de ese distrito. El tema, tal como han sugerido algunos auto- res —entre ellos el astrobiólogo David Morrison— merece un marco adecuado para el debate: al decir “teoría” de la evolución, solemos caer en la trampa de quienes alientan especulaciones pseudocientíficas. La evolución es una teoría, pero no en el sentido popular del término. Es un cuerpo de conocimientos científicos sostenido con evidencias.

Más allá del caso del DI —tratado por Hernán Toro y Juan De Gennaro en este número— la cuestión religiosa no sólo afecta a los EE UU. Episodios recientes como las protestas, incendios y ataques a embajadas y consulados, la serie de amenazas proveniente del mundo islámico que provocó la publicación de unas caricaturas de Mahoma en diarios europeos, y la incorporación de la religión como enseñanza obligatoria en Colombia no hacen más que recordarnos un llamado de atención que se viene repitiendo, y que, a juzgar por los hechos, no ha repercutido con la suficiente fuerza en autoridades y gobernantes.

Pelucas robadas y abducidos memoriosos

También en diciembre se celebra —al menos en Argentina— el Día de los Santos Inocentes. Al periodista Alejandro Agostinelli se le ocurrió hacer un experimento enviando una noticia al cybermundo. Entérese de lo que pasó en “El día que le arrancaron la peluca a Sai Baba”.

Luis A. Gámez recorre el mundo de los abducidos y las falsas memorias, comen- tando el trabajo de Susan Clancy con personas supuestamente secuestradas por extraterrestres, en un momento en que el tema de los potencialmente peligrosos falsos recuerdos vuelve al tapete. Recordemos que en los Estados Unidos fueron condenadas varias personas, inocentes, por abuso sexual, y habían sido denuncia- dos por sus propios hijos, quienes recurrían a los servicios de dudosos profesionales de las “terapias regresivas”.

De la indefinición planetaria a los “peligrosos” teléfonos móviles

Se ha descubierto el tan mentado décimo planeta, Xena. ¿Es un planeta, un pla- netoide o un asteroide? ¿Hasta que punto es útil agotarse en buscar definiciones en ciencia? Ése es el dilema que plantea la contribución de Massimo Pigliucci en “Controversia”. El Dr. Fernando D. Saraví, en cambio, nos trae en “Contracorriente” un tema que últimamente ha rondado las publicaciones científicas y populares: la presunta relación entre telefonía móvil y daños a la salud, especialmente cáncer.

¡Hasta el próximo número!