Reseñas

Ideas y teorías evolucionistas: una lucha que aún continúa por Vicente Prieto González

2-3-resenas3Desarrollo histórico de las ideas y teorias evolucionistas. Prensas Universitarias de Zaragoza, España. Colección El Aleph, 2004.


A pesar de que el título de esta obra contiene la palabra “histórico”, su temática no puede estar más de actualidad. En fechas muy recientes, hemos podido contemplar atónitos, como algunas organizaciones de defensa de los derechos civiles están denunciando el avance del creacionismo en países como EEUU y los profesores se ven obligados a recurrir a los tribunales para defender su derecho a enseñar la teoría de la evolución a sus alumnos. Esta noticia, que parece sacada de un periódico del siglo XIX, esta fechada en el XXI.

El camino que la ciencia ha recorrido en todo este tiempo no ha servido para que determinados grupos religiosos acepten que el origen de los seres humanos es el mismo que el de cualquier otro ser vivo.

La editorial Prensas Universitarias de Zaragoza, dentro de la colección “El Aleph”, publica este interesantísimo libro cuyo autor es el antropólogo Alberto A. Makinistian, que narra el origen y desarrollo de la que es probablemente la teoría más famosa de la historia de la ciencia. La aparición de la Teoría de la Evolución provocó una convulsión en todos los estratos de la sociedad. La idea de un hombre estrechamente emparentado con los primates resultaba inaceptable para la sociedad de la época (y para ciertos sectores de la actual). Para los teólogos, que defendían un hombre creado “a imagen y semejanza” de Dios y un mundo regido por su voluntad, era totalmente herético afirmar que el hombre descendía del mono y que los cambios en las especies no se debían a la voluntad del Creador sino al simple azar y a la lucha por la supervivencia que dieron en llamar “selección natural”.

En el prólogo de esta obra, el profesor Eustaquio Molina del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza, afirma que el autor —con buen criterio— ha evitado el análisis de las implicaciones pseudocientíficas del mal llamado “Creacionismo científico”: “Lamentablemente, en los últimos veinte años se han reactivado las más diversas corrientes fundamentalistas y pseudocientíficas, entre las cuales destaca el autodenominado ‘creacionismo científico’, expresión contradictoria y absurda que confunde creencia con ciencia y cuyos defensores pretenden, irracionalmente, que la interpretación literal del Génesis tenga ‘validez científica’ en lugar de considerar a la Biblia como alegórica y simbólica.”

El profesor Makinistian ha logrado sintetizar en menos de 300 páginas los episodios más importantes de la historia de las teorías evolutivas, desde el siglo VI antes de Cristo hasta la actualidad, haciéndolo además de una manera amena y rigurosa. Desde los filósofos de Mileto hasta las modernas teorías evolutivas (puntuacionismo, sintetismo, neutralismo, sociobiología) el autor nos va presentando las distintas ideas y teorías que condujeron a lo que hoy conocemos como Teoría de la evolución: “Pero como los adelantos de la ciencia no se producen en el vacío, sino en relación con la atmósfera intelectual de la época, es natural que la aceptación o el rechazo de las ideas dependa, en gran medida, del momento histórico en que fueron formuladas”.

A lo largo de su lectura, vemos desfilar a las grandesfiguras de la teorías evolucionistas como Darwin, Lamarck, Cuvier, Lyell y otras que, a pesar de no ser conocidas por el público, han sentado las bases o han aportado evidencias que resultaron imprescindibles para confirmar la evolución de las especies. Uno de estos personajes destaca por encima de los demás por su honestidad y caballerosidad: Alfred Russell Wallace había descubierto por su cuenta la selección natural y escribió a Darwin en 1858 para pedirle opinión sobre su descubrimiento. Con una honestidad fuera de lo común, y tras ver los trabajos que presentaría Darwin el 1 de julio de ese año en la Sociedad Real de Londres (Linnean Society) Wallace reconoció que Darwin había sido el primero en descubrir la evolución de las especies y además de no reclamar jamás su prioridad, siempre alabó el extraordinario trabajo de Darwin.

Si Wallace es el paradigma de la honestidad científica, Lysenko es todo lo contrario. Para agradar a Stalin, pretendió demostrar que la Naturaleza y la política del Partido Comunista coincidían: “Es evidente, entonces, que para Lysenko y su partidarios lo verdaderamente importante es que la teoría concordase con los esquemas ideológicos del partido”. Como sus teorías no se veían refrendadas por los experimentos, procedió como pseudocientífico y falsificó los datos. Desde su puesto de Presidente de la Academia de Ciencias Agrícolas Lysenko amenazaba a los directores de las “granjas modelo” para que falsificaran los datos y logró silenciar a sus críticos condenándolos al ostracismo —en el mejor de los casos— incluso empleando métodos más contundentes como la deportación. La aplicación de las técnicas de Lysenko, ocasionaron graves daños a la agricultura soviética.

Este libro es una lectura imprescindible, no sólo para estudiantes y profesores, sino para todo aquel que quiera conocer en profundidad que es la teoría de la Evolución y cuales son las corrientes actuales que explican los mecanismos por los que se produce la evolución de las especies. Porque, por mucho que los creacionistas intenten seguir negando la evidencia, ningún científico serio —ni ninguna persona con sentido común— alberga la menor duda sobre la evolución de las especies. En la actualidad, el único aspecto sobre el que hay discrepancias es la forma en la que esta evolución se lleva a cabo.