Pastillas

LA DESCLASIFICACIÓN OVNI QUE NO FUE

A comienzos de febrero, una noticia impactante volvía a poner en las portadas al tema OVNI: el Ejército de Chile llevaría a cabo una desclasificación de sus archivos ufológicos. Si bien desde un principio la noticia levantó suspicacias —los documentos serían exhibidos de forma exclusiva en las Décimas Jornadas Ufológicas de Viña del Mar que organiza el ufólogo Rodrigo Fuenzalida—, muchos medios picaron el llamativo anzuelo.

Fuenzalida es conocido en el mundillo de los OVNIS por sus apariciones televisivas. Se presenta como sociólogo aunque no tiene tal título, y suele moverse en la ambigüedad: un día es crítico y al siguiente, adopta las mañas de un charlatán. Es cierto que el ufólogo ha demostrado tener conocimientos sobre el tema y el sentido crítico necesario para desentrañar algunos casos, pero también ha dado muestras de una total falta de escrúpulos al inflar artificialmente fotografías y vídeos con el propósito de elevarlos a un estatus “alienígeno”.

En los días previos a la realización del congreso ufológico en Viña del Mar, los días 6 y 7 de febrero de 2007, Fuenzalida exhibió en la prensa escrita y en la TV una de las piezas documentales que formaban parte de la mentada “desclasificación”. Se trataba de un vídeo grabado por un marino chileno a bordo de un buque de la Armada en el año 2000. Los archivos restantes estaban reservados para los privilegiados que asistieran al evento.

No obstante, una vez en la conferencia, todo este asunto se manejó con una fría ambigüedad. Uno a uno los expositores rotaron y nunca se dijo claramente cuáles eran los famosos documentos desclasificados. Quizás Fuenzalida se refería a los archivos que mostraría Rodrigo Bravo, capitán del Ejército que habló sobre la tesis que realizó entre 2001 y 2002 para obtener el grado de piloto de guerra. Ese trabajo, titulado Introducción al fenómeno OVNI. Consideraciones para la seguridad aérea, contiene incidentes reportados por personal aeronáutico civil y militar. Esos testimonios fueron recopilados, analizados y archivados por el Comité de Estudios de Fenómenos Aéreos Anómalos, CEFAA.

Pero tales episodios no califican como “desclasificados”, porque son de dominio público desde hace un buen rato. De hecho, Bravo presentó esta misma conferencia en mayo de 2002 en las dependencias del CEFAA. Además, esos mismos casos sirvieron como material para un puñado de reportajes emitidos en el noticiero del canal de televisión Mega. Pero Bravo ni siquiera sugirió que tales incidentes fueran la mentada “desclasificación oficial”.

Rodrigo Fuenzalida, por su parte, mostró un montón de videos “oficiales” que registran supuestos OVNIS en presencia de aeronaves militares. Decimos “oficiales” porque al ufólogo le encanta rotularlos con este apelativo, aun cuando ello sea falso. ¿Por qué? Porque si bien es cierto que aparecen aviones militares, los vídeos no fueron filmados por personal militar ni pertenecen a los archivos del Ejército.

Así llegó el momento de abordar el único video inédito ofrecido por Fuenzalida. El 22 de noviembre de 2000, varios buques de la Armada de Chile realizaban ejercicios en las cercanías de Antofagasta, Segunda Región. Alrededor de las 15 horas algunos marinos detectaron la presencia de un objeto extraño, blanco y brillante, que contrastaba con el azul del cielo. El cuerpo tenía un aspecto circular y permanecía sobre sus cabezas, “en una actitud de observación”1, como expresó Fuenzalida.

Uno de los militares tomó su videocámara y registró el fenómeno durante cinco minutos, aunque el objeto se mantuvo visible por más de tres horas. Después de varios años de “exhaustivos análisis”, Fuenzalida y su equipo de estudiosos descartaron cualquier explicación prosaica1, 2. Pero el adalid de la ufología se equivocó rotundamente, porque el fenómeno correspondía a un globo MIR. Para ser más específicos, a un aerostato de prueba que fue lanzado desde la localidad de Bauru (Brasil) el 19 de noviembre de 2000. El tránsito del globo provocó numerosos avistamientos en una vasta zona del norte chileno.

A la luz de estos antecedentes, podemos afirmar que la “desclasificación oficial” por parte del Ejército es una farsa por donde se la mire; una maniobra publicitaria ideada por Fuenzalida con el fin de captar la atención del público y de los medios. Lo anterior no ha sido impedimento para que el ufólogo siga alimentando esta falacia, como pudimos apreciar en los afiches promocionales de sus últimas conferencias (ver foto).

La misma estrategia ya había sido usada por el ufólogo Cristián Riffo, famoso creyente en los extraterrestres, quien en el verano de 2001 divulgó que los EE UU acababan de desclasificar unos archivos OVNI vinculados con Chile. Sin vergüenza, Riffo comentó en diarios, revistas y televisión que la CIA había investigado algunos casos chilenos y que él tenía en su poder aquellos espectaculares documentos.

Pero bastaba echar un vistazo somero a tales papeles —disponibles en algunos sitios de internet y a la venta en variados CD para fanáticos de los OVNIS— para descubrir que consignaban información tomada de la prensa chilena de los años sesenta, sin mayor investigación. Pese a ello, Riffo y su grupo Ovnivisión (hoy desaparecido) ofrecían conferencias para “analizar” los archivos.

Por último, y con el afán de obtener una versión autorizada respecto de este tema, escribimos un e-mail al Ejército de Chile. Por medio de un escueto comunicado, un funcionario del Departamento de Relaciones Públicas de dicha institución informó que el oficial Rodrigo Bravo había participado en el congreso de ufología a título personal. Y acerca de la famosa “desclasificación”, prefirieron ahorrarse comentarios.


Referencias

  1. “Equipo de ufólogos investiga asombroso video de ovni”. El Mercurio de Antofagasta. 12 de febrero de 2007.
  2. “Armada reconoce asombroso avistamiento de ovni”. El Mercurio de Antofagasta. 8 de febrero de 2007.