Pastillas

La Ruleta Rusa de Derren Brown

Pausa para un test rápido: piense en una herramienta y un color. Acuérdese de esto porque seremos capaces de “leer su mente”. Por lo menos de forma similar a Derren Brown, un “ilusionista psicológico” que el 5 de octubre de 2003 escandalizó a los ingleses con su serie televisiva “Mind Control”. Allí mostró sus dones de lectura y, como le exige el nombre del programa, su control mental. No habría nada llamativo si no fuera por el hecho de que Brown alega hacerlo sin recurrir a trucos o poderes paranormales, aunque sí a conocimientos y habilidades psicológicas: su página en la web del Channel 4 se encontraba en la sección de ciencia.1 Hoy todavía se la puede ubicar en dicho sitio, pero con buen criterio se la trasladó a la sección de entretenimiento.2

"El escándalo no detiene a la Ruleta Rusa por TV" reza un titular de prensa, refiriéndose a la controvertida propuesta de Brown.
“El escándalo no detiene a la Ruleta Rusa por TV” reza un titular de prensa, refiriéndose a la controvertida propuesta de Brown.

Brown explica su capacidad de descubrir los pensamientos e influenciar sobre las elecciones de la gente refiriéndose a conceptos como rapport, condicionamiento y lenguaje corporal. Entretanto, la psicología tiene poco que ver con del hecho de que Ud. haya pensado en un martillo rojo. “La memoria funciona por asociación, creando y fortaleciendo conexiones entre las neuronas activadas cuando vemos o pensamos en herramientas, colores, olores, formas, emociones. Cuanto más se repite una asociación, más se activan esas conexiones y más se fortalecen. El martillo es, junto con el destornillador, la herramienta más común. El rojo, seguido por el amarillo, es el color predominante en los mangos de las herramientas”, explica la especialista en neurociencia Suzana Herculano-Houzel.3

Aunque declare que “estos no son trucos de magia, esto es control de la mente”, Derren Brown continúa realizando trucos. El periodista Simon Singh, autor de El Último Teorema de Fermat, desmenuza uno de ellos: Brown elige a un transeúnte entre tres “porque sus señales son más fáciles de leer”. Le muestra diez cartas, para dos manos de póker, las mezcla, toma la de arriba para sí y le entrega la segunda. Después le deja elegir el resto de las cartas de su mano. Derren gana y explica que puede controlar el resultado porque la nariz del sujeto delata la carta que iba a elegir, y él las ordena de acuerdo a esto. Para Singh, lo que ocurrió fue un tanto diferente: con tres ases, tres reyes, tres sietes y una reina, quienquiera que agarre una reina va a perder. Y fue Brown el que eligió la primera carta. Un truco trivial, presentado como lectura y control de la mente.4

Portada del DVD en donde Brown enseña sus "capacidades"
Portada del DVD en donde Brown enseña sus “capacidades”

El show estaba por llegar a su clímax, y un “ilusionista psicológico” tan confiado en su técnica no podía dejar de arriesgar su propia vida. ¿Y qué mejor que una ruleta rusa, con “un arma real, una bala real y una cabeza real”, en vivo? Doce mil personas se inscribieron para colocar una bala en un revólver y dejar que Brown “leyera” sus elecciones con la certeza suficiente para saber en qué tambor colocarían la bala. De las cien personas que fueron elegidas para participar, y tras 50 minutos de “tests”, Brown escoge a un sujeto al que pueda “leerle las señales” con seguridad. El elegido coloca una bala. Brown hace su “lectura de la mente”. Y así, con el revólver cargado, Derren aprieta el gatillo dos veces contra su propia sien. Duda, y entonces apunta a una bolsa de arena y dispara, presumiblemente creyendo que allí está la bala. Pero estaba vacío. Todavía tiene tres tiros y una bala. Más incertidumbre. Entonces, aprieta el gatillo contra la cabeza una vez más, para después tirar contra la bolsa de arena, esta vez haciendo un agujero… en la bolsa de arena. Un show de suspenso y emoción.

Y claro, días después la policía de la isla de Jersey, Reino Unido, donde fue filmado el programa, aseguró que “no había munición real y nadie nunca estuvo en riesgo. La policía de Jersey nunca permitiría que alguien se arriesgase”. Cuando un fabricante de trucos dice que no está haciendo trucos, ¿Ud. le cree? No lo diga. Podemos leer su mente.