Editorial

Mercados alterados: más allá del bien y del mal

Los mercados estarán convulsionados durante esta semana”, “La inflación para este año será del…”, “Compre dólares”, “Le conviene invertir en…”, “El que quiera asegurar sus beneficios deberá…” “El dólar a fin de año rondará los…”

Escuchamos frases de este tipo todos los días. Las pronuncian “expertos” en economía, “profesionales” y otros “consultores” a través de los medios, marcando tendencias e influyendo sobre el comportamiento de accionistas, inversores, y del público en general. Estas predicciones son habituales y se supone que provienen de “fuentes confiables”. Un seguimiento detallado de estos “pronósticos” a menudo arroja un resultado no muy diferente a los de aquellos que realizan astrólogos y videntes, con la diferencia que a los primeros se les atribuye un estatus académico y profesional. Los gurúes de la (pseudo)economía publican libros, dan conferencias, seminarios, participan en encuentros y foros internacionales y también… en ministerios y gobiernos. La pseudociencia no se limita a la parapsicología o a las medicinas “alternativas”. Alcanza a sectores de poder que, utilizando una presuntuosa y oscura jerga, toman determinaciones decisivas para millones de personas: economía, política, educación. ¿No sería elemental echar un vistazo a la idoneidad de estos gurúes y a la solidez de sus postulados? El artículo central de este número, La rebelión del mono, por Pablo Mira, constituye una excelente y didáctica introducción al tema.

¿Qué más? Veamos…

La mención de la palabra “escepticismo” parece ser un obstáculo para la comunicación del pensamiento crítico, la racionalidad y el sentido común en los medios: Alejandro Agostinelli afirma, en la columna Controversia, que prefiere “ser escuchado antes que etiquetado”, refiriéndose a la predisposición negativa que genera en el público el rótulo de “escéptico”. El tema tiene innumerables aristas, una de ellas abordada por Luis A. Gámez en Telebasura: cuando los escépticos sobran.

Lectores, preparen sus plumas porque la cuestión planteada causará polémica. Es frecuente escuchar historias relativas al dominio de las opiniones, gustos, costumbres y hábitos públicos por medio de la “percepción subliminal”. Widson Porto Reis expone los mitos relacionados con esta prima hermana de la hipnosis —desde su mismísimo mítico origen— en Contracorriente.

Completan este número la investigación de Joe Nickell, quien acometió la tarea de reproducir las vapuleadas líneas de Nazca, el trabajo de Julio Arrieta OVNIS en el arte prehistórico, la reseña del best-seller El código Da Vinci por José L. Calvo, las Noticias Locales y las Pastillas desde la inefable paranormalandia.

¡Hasta el próximo número!