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MINIENTREVISTAS CONCEPTUALES – RESPONDE: JOE NICKELL

Joe Nickell ‘auscultando’ la estatua de una virgen.
Joe Nickell ‘auscultando’ la estatua de una virgen.

Si usted fuera un ET que visitó la Tierra por, digamos, 1 mes… ¿qué les contaría a sus ami­ gos sobre los seres humanos cuando regresara a su planeta?

Por supuesto, la propia personalidad del ET influiría en el modo en que ve a los demás (¿Es super “lógico” como el Sr. Spock de Viaje a las estrellas?). Podría decir que los humanos le resultaron una especie interesante, a menudo contradictoria, capaz de expresiones cerebrales y emocionales. En el mejor de los casos —podría observar— su emocionalidad resulta una cualidad atractiva que los lleva a un profundo cariño, que llaman “Amor”, a ciertas creaciones expresivas que denominan “Arte”, y otros rasgos positivos. Sin embargo, en el peor de los casos —diría— a veces piensan con las emociones, lo cual los lleva a adoptar creencias estúpidas en seres y fuerzas inexistentes, y a dedicarse a la violencia.

Una vez, hace algunos años, usted auscultó la estatua de una virgen con un estetoscopio. ¿Qué aprendió de la experiencia?

Usé un estetoscopio para examinar algunas estatuas de la Virgen María en un santuario donde los peregrinos decían que las esculturas tenían latidos. Sin embargo, el estetoscopio reveló que dichas percepciones eran falsas. La gente realmente había sentido los “latidos” con las manos y probablemente lo que ocurrió es que sentían el pulso de sus propios pulgares.

¿Qué (y cómo) ha cambiado en su actitud hacia los fenómenos paranormals después de más de 30 años de investigación?

Mi enfoque fundamental —como investigador más que como refutador o misteriólogo— no varió. Lo mismo ha sucedido con mi actitud comprensiva hacia los creyentes sinceros y mi antipatía hacia los charlatanes y farsantes. A través de décadas, mientras seguía con mi método “caso por caso”, también comencé a asimilar casos y buscar patrones y temas instructivos. Por ejemplo, yo solía tratar a la mediumnidad espiritista, a las visiones religiosas y a los contactos extraterrestres como géneros ampliamente separados y distintos, mientras que ahora me doy cuenta de que muchos médiums, visionarios y contactados tienen personalidades bastante similares. La supuesta entidad con la cual afirman comunicarse resulta inexistente, meramente una versión adulta del compañero imaginario de la infancia.

Usted es un reconocido investigador de casas encantadas: ¿cuáles con los fantasmas más peligrosos?

Teniendo en cuenta que la ciencia nunca ha comprobado la existencia de un solo fantasma, uno podría concluir que los espíritus desencarnados probablemente no existen y por lo tanto son inofensivos. Aunque hay informes que indican lo contrario (en la casa Mackenzie de Toronto, por ejemplo, un fantasma supuestamente golpeó a la esposa del casero mientras dormía, dejándole el ojo en compota), éstos podrían explicarse racionalmente (quizá a la mujer la golpeó el marido accidentalmente, o se golpeó ella misma, mientras dormía). Creo que es la creencia en los fantasmas la que puede ser dañina, y hay grados de peligro: me preocupa menos alguien que diga que ha sido visitado por el espíritu de un ser querido que la manera en que ciertos “demonólogos” (como Ed y Lorraine Warren) convierten simples “encantamientos” en supuestos casos de posesión demoníaca. Estas últimas creencias tienden a sembrar el terror, y trastornar a una familia o a un vecindario, promoviendo consecuencias aún más dañinas.