Pastillas

Moldes a través de textos, conversaciones y apuntes

¿QUÉ HACER? Mariano Moldes no comulgaba con la frase: “Qué se le va a hacer, el que quiere creer… va a seguir creyendo”. No porque la expresión estuviera desacertada sino porque la delimitación el que quiera creer “no garantiza los presuntos corolarios pesimistas que intentan derivar quienes la repiten, buscando en ellos justificación para eternizar a los escépticos en sectas confinadas a una mesa de café”…

“El caso es que ‘el que quiera creer’ no viene identificado con una remera* flúo: lo único que uno puede asegurar que hay en el otro campo son ‘creyentes’; y muchas veces lo son a regañadientes. No faltan los casos de quienes están en perfecto equilibrio cuando un mensaje cuestionador los alcanza, pero algún tiempo después entran en crisis y allí el mensaje hará sentir su efecto.”

CREENCIAS. “Alguna vez fui ‘creyente’ en una visión favorable a la parapsicología y el espiritismo, pero muy a mi pesar: me deprimía el que los espíritus de los muertos anduvieran alrededor metiendo las narices en nuestros actos privados, y el lugar miserable en que esto dejaba a la ciencia ortodoxa; sólo respaldaba mi creencia en la presunción de que las cacareadas evidencias eran respetables y en la idea de que era una de las dos únicas posibilidades para salvar la idea de una escatología (la otra estaba representada por la religión tradicional). También fui ‘partidario’ del psicoanálisis durante un tiempo, mayormente porque lo contrario habría significado hacerme acreedor a que la mayoría de la gente a la que trataba me mirara fulero**. Abandonar a una y otro sólo fue posible cuando enfrenté una crisis masiva. Esa fue la crisis que me empujó a descubrir el deísmo. Así perdí toda motivación para creer en un mundo parapsicológico/espiritista, y entonces la evidencia en su contra pesó muchísimo más; y como la crisis alcanzó a mi vida social, me tenía sin cuidado lo que la gente pensara de mis ideas. En este clima descubrí que (Mario) Bunge representaba mucho más que la objeción al psicoanálisis, y lo estudié; en el curso de unos meses me había convertido en un enemigo jurado tanto de la parapsicología como del psicoanálisis.”

LA FE TE PUEDE MATAR A DENTELLADAS. “La criptozoología intenta rescatar el espíritu romántico de la zoología del siglo XIX. Yo puedo dar fe: cuando me iba mal en la carrera (antes de que Bunge encendiera la lámpara de Alá en mi cabeza) y me la veía difícil con la teoría, la única esperanza con la que soñaba en grande se cifraba en volver de una tierra remota con un monstruo enorme y fiero, rugiendo y lanzando dentelladas en stop-motion. Por eso, cuando fui a los lagos del Sur, me tracé el siguiente plan: si se llegaba a ver un Nahuelito yo iba a tirarme al agua aun a riesgo de cagarme de frío y de que el monstruo no lo tomara a bien. Lo único que me hizo dudar fue la posibilidad de que no hubiera críptidos… sino minisubmarinos a oruga, seguramente adquiridos a la U.R.S.S., que la Armada (argentina o chilena) estuviera probando en los lagos y, al verme, decidieran liquidarme para mantener el secreto. Pero que el plesiosaurio me deshiciera a dentelladas, eso sí podía afrontarlo…”

PROYECTOS EDUCATIVOS E INTERNET. Mariano había diseñado un programa de “recuperación de cerebros” al que llamaba “Legión Extranjera de la Academia”, una suerte de coalición de mentes desaprovechadas que imaginaba integrada por “graduados en ciencias que no consiguen inserción profesional como investigadores”. También quiso impulsar un “Grupo Estudiantes Agudos” mediante el cual deseaba fomentar la comunicación y la coordinación de los egresados marginados del sistema académico. Cuando le sugerí que empezara a desarrollar sus ideas en un blog, repuso: “Es cierto que un motor de búsqueda puede arrojarte en un blog, pero como mi propuesta es algo tan novedoso e inusual, y los excluidos por el sistema suelen estar tan resignados, no es de esperar que busquen ese blog, sino más bien que se topen con él. Y esto se vuelve improbable debido a la superpoblación de la blogosfera; hoy por hoy, hasta los hámsters tienen blogs”.

EXTRATERRESTRES. A principios de septiembre de 1995, cuando la televisión había presentado la “autopsia al E.T. de Roswell”, el Centro Argentino para la Investigación y Refutación de la Pseudociencia (CAIRP) organizó en la Librería Gandhi una mesa redonda. Mariano participó como conferencista. Hace un par de años recordó su participación en aquella charla en los siguientes términos: “Mientras el E.T. se apartaba diametralmente de la constitución humana en algunas cosas, era exageradamente antropomórfico en otras. Sus ‘vísceras’, a diferencia de las de un ser humano, estaban sueltas en la cavidad corporal (con total carencia de mesenterios u otras membranas que actuaran de sostén). Lo mismo ocurría con el patrón de distribución de fluidos: pese a estar muerto, la piel estaba tan perfundida que el corte del escalpelo podía seguirse con la sangre que brotaba; las vísceras estaban secas. Y a todo esto, tenía una carita, una naricita, dos orejitas… la máxima rareza era un dedo suplementario y una especie de película que cubría los ojos. O sea: si su fisiología estaba tan lejos de la nuestra, ¿cómo era que, mediante puras casualidades evolutivas, había llegado a tener una anatomía tan pasmosamente semejante? Más bien daba para pensar que algunos de estos rasgos facilitaban el truco (incisión inicial), mientras otros revelaban el corto vuelo intelectual del falsificador (vísceras sueltas) o buscaban eco emocional en el espectador medio al refrendar ciertas creencias muy difundidas (aspecto de hombrecito gris cabezudo).”


* En Argentina decimos “remera” a la “playera”. Y “musculosa” es una playera sin mangas.

** “Me mirara fulero” significa “me mirara mal”.