Noticias Locales

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Argentina: un almuerzo entre brujas con mala onda

El programa “Almorzando con Mirtha Legrand” es un clásico de la televisión argentina. Allí, artistas, políticos, deportistas, intelectuales, modelos, escritores y figuras del espectáculo, han degustado frugales almuerzos. Los brujos, videntes, astrólogos y “terapeutas alternativos” no han sido la excepción. Sí los críticos de las pseudociencias, que, salvo en poquísimas oportunidades, habían sido invitados en forma aislada, generalmente enfrentado solos a una jauría esotérica.

Esta vez, me invitaron a participar, junto al periodista Alfredo Silletta, la “psicografóloga” Ada Guarini, la parapsicóloga Lourdes Verón y la tarotista Victoria Arderius. Era la primera vez —hasta donde sé— que la mesa contaba con dos críticos de la pseudociencia y lo esotérico. Anote la fecha: 13 de diciembre de 2005.

El programa generó mucha controversia, en parte gracias al tema por el cual se convocaba a los invitados —el martes 13, supuestamente, día de mala suerte—, pero también por un desliz de la “psicografóloga”, quien soltó, con total naturalidad, gesto solemne, y sin que se le mueva un pelo, que era posible saber si una persona tenía cáncer sólo con observar su escritura. Resulta increíble cómo los seguidores y practicantes de la Nueva Era —con su prédica de la tolerancia, la armonía y el amor— se ofuscan como niños caprichosos en cuanto uno amaga una crítica y exige pruebas de lo que afirman. La señora Guarini, quien ostenta el inexistente título de “Licenciada en Psicografología”, en lugar de refutar los argumentos de quien escribe, comenzó con una seguidilla de calificativos, recorriendo todos los lugares comunes del ataque ad hóminem. Cité los trabajos de Geoffrey Dean —donde se analizan más de 200 estudios— que no encuentran ningún valor predictivo para la grafología, ni sobre la personalidad ni sobre el futuro. También me tomé el trabajo de escribir a la Fundación de James Randi para ver si ellos aceptaban, en su famoso desafío de un millón de dólares a quien pueda probar alguna facultad paranormal, a una grafóloga. Me contestaron que sí, que la aceptaban. Frente a cámaras, ofrecí a Ada Guarini la posibilidad de ganarse el millón de dólares y mostré el email impreso, como para no dejar lugar a dudas. También dije que podría donar lo recaudado al Hospital de niños Garrahan. No hubo respuesta afirmativa, por supuesto. Ni la grafóloga ni la parapsicóloga quieren ganarse el millón. Bueno, después de todo será cierto que el dinero no les interesa.

Frente al usual y vacuo parloteo de la vende-velas Lourdes Verón, que me acusaba a cada instante de ser una persona que “no evoluciona” —resulta curiosa la percepción del mundo que sostienen quienes dicen ser “abiertos”— y a la ofuscada reacción de la “grafóloga” (“si sabía que venía usted —por mí— yo no venía”, “usted es un desubicado” —también por mí), seguimos, junto con Silletta, demoliendo argumentos y solicitando pruebas.

El acalorado “debate” debe haber sido ameno, porque partes del mismo fueron tomadas por otros programas de televisión y emitidas, ese mismo día y en los días sucesivos… incluso hasta fines de enero, un mes y medio después de la emisión original.

Como opinó la propia conductora una vez que terminó el programa, debe haber sido un encuentro entretenido y “lo debe haber visto mucha gente”. Fue realmente así, a juzgar por los mails y llamadas telefónicas recibidas. Es que los parapsicólogos y esoteristas ya no despiertan mucho interés cuando están solos. Ahora, a la televisión le interesa la polémica, la controversia, un poco de escándalo. Y acá estamos, nosotros los preguntones, los molestos, para darle el gusto a la TV.

—Alejandro J. Borgo

 


 

Colombia: de regreso al medioevo

Después de que la Constitución Política de 1991 estableciera la libertad de culto y la igualdad en materia religiosa, como algunos de los grandes logros en la secularización del país, el gobierno actual del presidente Álvaro Uribe reinstauró la educación religiosa obligatoria en todos los colegios del territorio del país desde preescolar hasta grado undécimo1.

Para cualquier democracia moderna esto no es más que un atropello y una violación a la separación entre la Iglesia y el Estado, medida fundamental para evitar que las democracias devengan en totalitarismos religiosos. Dos buenos ejemplos de lo que hace la religión cuando se favorece estatalmente se pueden recordar en los regímenes de Franco y Pinochet, con las pérdidas de vidas por todos conocidas.

En el caso actual, en pro de un supuesto “respeto” a la igualdad, el adefesio legal propone que en cada curso se dicte la religión de la mayoría de los alumnos. En Colombia el 80% de la población es católica, lo que implica que la mayoría de los cursos dictados en el país serán de catolicismo.

El absurdo de la medida es patente: la igualdad de elección no se respeta sometiendo a todos los niños a la contaminación cultural de la religión mayoritaria sino garantizando igualdad de oportunidades para todas las creencias y no creencias. La medida, por supuesto, no está basada en el deseo de formar en la “sana moral católica” a la población. La realidad es que en un país con mayoría católica, en un momento en el cual el actual presidente es también candidato presidencial para la reelección, no es extraño que se sacrifique un poco la secularidad del país con miras a ganar una buena cantidad de votos en el País del Sagrado Corazón de Jesús.

Pero el problema es aún más grave: como señala Richard Dawkins en su documental “The Root of All Evil?”2, la fe religiosa —del credo que sea— es un proceso de no-pensamiento: consiste en abrazar fuertemente ideas que no tienen absolutamente ningún sustento lógico o fáctico. Y este proceso de no-pensamiento es un ingrediente fundamental de actividades potencialmente homicidas y violatorias de derechos humanos. Basta señalar como ejemplo la destrucción de la embajada de Dinamarca en Beirut como respuesta a unas caricaturas sobre el profeta Muhammad3, la censura de expresión artística en Colombia4 y Argentina5, y los insalvables conflictos en Palestina, Irlanda del Norte, India, etc. Esta peligrosidad e intolerancia causada por la religión se puede resolver instaurando cursos de civismo y de debate racional, a la vez que se limita la enseñanza de la religión (como catequesis) a las escuelas confesionales.

Otro irrespeto a la libertad de cultos es el hecho de que se financie este tipo de “educación” con dineros de contribuyentes que pueden estar en contra de que se siga propagando la mentalidad mítica en el territorio nacional. Una cosa es usar dinero de los impuestos para dar cursos de religiones comparadas como tema de sociología en pro del pensamiento crítico hacia la religión, y otra muy distinta que se le saquen fondos a racionalistas y ateos para que se les haga una catequesis católica disimulada a los estudiantes de las escuelas públicas.

En un país como Colombia, donde la mayoría de la población basa sus posturas políticas y éticas en la aceptación acrítica de los contenidos de los dos principales canales privados, es fundamental enseñar civismo, tolerancia, racionalidad y ética, y dejar de lado mitos religiosos arcaicos que, aunque puedan ser una herramienta utilísima de control social y de obtención de votos por parte de políticos corruptos, a largo plazo fomentan el subdesarrollo y el sectarismo. Si Colombia desea salir del subdesarrollo debe potenciar la educación científica; no los dogmas medievales.

—Hernán Toro

Notas

1. Véase http://eltiempo.terra.com.co/educ/ notieducacion/ARTICULO-WEB-_NOTA_INTERIOR-2703599.html; también http://www.caracol. com.co/noticias/240467.asp.

2. El audio completo de dicho documental (en inglés ) se encuentra en:

http://homepage.mac.com/onegoodmove2/movies/root_of_evil_010906.mov

http://homepage.mac.com/onegoodmove2/movies/virusoffaithaudio.mov

(enlaces extraídos de http://onegoodmove.org/1gm/1gmarchive/2006_01.html).

3.http://www.antena3.com/a3noticias/servlet/ Noticias?destino=../a3n/noticia/noticia.jsp&sidicom=si&id=10573230.

4. Pensar, Vol. 2, Nro. 4, Octubre/Diciembre 2005.

5. Pensar, Vol. 2, Nro. 2, Abril/Junio 2005. Chile: los OVNIs han

 


 

Chile: los OVNIs han regresado… ¿O no?

Foto obtenida el 29 de octubre de 2005 por el estudiante Felipe Ali.
Foto obtenida el 29 de octubre de 2005 por el estudiante Felipe Ali.

Naves intergalácticas tripuladas por enanos verdes invadieron los cielos de la zona central de Chile y con ello suscitaron una enorme repercusión. Así de tajante es la impresión que quedó entre el público tras el inusitado bombardeo noticioso generado por una cadena de avistamientos, cuyo epicentro estuvo localizado en la Quinta Región de Valparaíso. Sin embargo, basta con profundizar tan sólo un poco en tales acontecimientos para darse cuenta de que de alienígenas, nada.

Réplica realizada por el Grupo Canopus de la foto de un OVNI publicada en el diario La Estrella.
Réplica realizada por el Grupo Canopus de la foto de un OVNI publicada en el diario La Estrella.

La Estrella de Valparaíso, un importante periódico de circulación regional, jugó un rol fundamental en el desarrollo y difusión de esta oleada, ya que a través de sus páginas, y en un corto período de tiempo, vieron la luz una cantidad nada despreciable de nuevas fotografías de OVNIs. Allí se dio a conocer —a mediados de octubre de 2005— una polémica “evidencia”, de ésas que despiertan suspicacias ante el primer vistazo. Se trata de una mancha captada por un joven estudiante porteño desde el cerro Monjas.

Para cualquier investigador medianamente crítico esta imagen debería levantar más de una sospecha. Como es sabido, la dispersión de la luz en la atmósfera depende de la distancia existente entre el observador y un objeto avistado. Mientras más alejado se encuentre un cuerpo opaco, más brillante aparecerá en un registro fotográfico. Por el contrario, mientras más cercano esté, más oscuro se verá, debido a la escasa dispersión lumínica. A juzgar por lo que muestra la escena, éste parece ser el caso, y puede tratarse desde una mota de polvo hasta un insecto o cualquier otro objeto puesto de forma intencional cerca del objetivo de la cámara.

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La prensa divulgó acríticamente las imágenes, atribuyéndolas a misteriosos ovnis, sin siquiera buscar una explicación.

Para reforzar este argumento, el grupo Canopus realizó una prueba fotográfica, con la que se consiguió un parecido asombroso con la imagen publicada por el diario La Estrella. Algunos días después, el mismo periódico volvió a causar impacto mediante la publicación de otra imagen ufológica, esta vez acompañada de un llamativo y muy sugerente titular: “El ‘desfile’ de Ovnis no se detiene”.

La fotografía que acompaña al titular sensacionalista —indicador de la increíble escasez noticiosa que aparentemente afectaba al país por esos días— se obtuvo desde el sector de Recreo en la ciudad de Viña del Mar. Felipe Ali fue quien tomó la foto durante la tarde del 29 de octubre.

No obstante, dicha aparición distaba mucho de constituir un enigma. Por el contrario, se trataba en realidad de una típica estela de condensación generada por un avión que sobrevolaba la zona. Estas nubes artificiales a menudo invaden los cielos del litoral central chileno cuando las condiciones meteorológicas son propicias para su formación, y con frecuencia desencadenan avistamientos de OVNIs debido, principalmente, a su peculiar forma (generalmente alargada y de extremos puntiagudos), lo que le confiere el aspecto de un plato invertido cuando es visto de perfil… Es decir, ¡un platillo volador!

La seguidilla de imágenes no se detuvo allí. Sin embargo, valga destacar sólo estas dos como prueba de una prensa proclive al sensacionalismo, cuando el país se encontraba sumido en otros trances de real trascendencia, como una disputa con nuestros vecinos de Perú por un pedazo de mar, o las campañas para las elecciones presidenciales. Las apariciones de OVNIs se repiten cada cierto tiempo en la misma zona, en especial durante los meses de verano (diciembre-marzo), y este 2006 no ha sido para nada la excepción.

Otros casos se encuentran en proceso de análisis por parte de Agrupación Canopus (www.acanopus.tk), un grupo ufológico escéptico de la Quinta Región, el que desde ya puede adelantar que para cada uno de ellos vislumbra una explicación racional satisfactoria.

—Marcos González & Marcelo Moya

 


 

México: nueva broma a Jaime Maussán

No es la primera vez que Jaime Maussán, conductor de televisión y el supremo proponente y gran gurú de los OVNIs videograbados en México, cae en un engaño o es víctima de una broma de parte de quienes están dispuestos a conocer los límites de su credulidad o a probar la dureza de su cara.

Ya en 1996, los miembros de un taller de videomorphing de la Universidad de México (UNAM) le hicieron llegar a Maussán una videograbación en la que un OVNI gigantesco, tal vez de más de cincuenta metros de diámetro aparente, se desplazaba a poca altura entre los altos edificios de un conocido y elegante barrio de la ciudad de México. Maussán aceptó el video como legítimo, a pesar de haber sido advertido de su falsedad por el ufólogo escéptico Héctor Chavarría, y a pesar de que el hecho habría causado gran revuelo y aportado miles de testigos, cosa que desde luego no ocurrió. Maussán se negó a aceptar que fue victima de un experimento a pesar de que se le informó de este hecho en un programa de debate en la televisión Mexicana y que el propio Phillip Klass lo confrontó sobre el tema en un congreso de ufólogos en Nuevo México.

Ahora, los que le jugaron otra broma a Maussán fueron unos jóvenes de la ciudad de Mérida, en el estado de Yucatán. Se trata de José Alonso Herrera y David Espadas, quienes para pitorrearse (burlarse) de Maussán, el 30 de marzo de 2005, deliberadamente hicieron una grabación de muy mala calidad, con un teléfono móvil, en la que uno de ellos, portando una máscara de extraterrestre adquirida en el carnaval, actúa como un visitante cósmico, que camina por las calles de la ciudad e interactúa con algunos jóvenes. Un investigador local, Sergio Valdez Díaz hizo una reconstrucción de los hechos, en el lugar de la grabación, y demostró que la versión de Maussán sobre las supuestas capacidades mágicas del alienígena no se sostiene.

El 17 de enero de 2006, el diario mexicano Milenio dio a conocer este hecho en un reportaje de su corresponsal en Mérida, Daniel Barquet, titulándolo así: “Alienígenas yucatecos chamaquean a Maussán”. Chamaquear es un término de moda en México que significa engañar a alguien como si fuera un chamaco, es decir un joven inexperto.

Maussán tuvo la presencia de ánimo de responder airado al mismo diario, defendiendo la autenticidad del hecho y de su video, el que había presentado en un programa cómico de la televisión mexicana Otro Rollo, en donde el propio Maussán aporta con cierta regularidad su humorismo involuntario para regocijo del conductor Adal Ramones.

Maussán escribió a Milenio señalando que en el sitio del avistamiento se detectó radiactividad y que según su experto de cabecera, un pintoresco individuo conocido como Jorge Guerrero, tal radiación era causada por la presencia nada menos que de… ¡materia oscura!

Sin duda, Guerrero no se da cuenta de que su descubrimiento, de ser cierto, correspondería a uno de los mayores hallazgos de la historia de la ciencia, ya que al fin quedaría claro qué cosa es esa materia oscura que constituye el 90% de la masa del universo.

Carlos Marín, el director general editorial de Milenio, uno de los diarios de mayor prestigio en México, juzgó necesario dedicar su comentario editorial del 18 de enero al asunto, titulándolo: “Asalto a la Razón: No hay duda: ‘chamaquearon’ a Maussán”, donde pone en duda la integridad moral y mental de Maussán y de Guerrero y recalca que el personaje que aparece en el video, y en una foto que les envía el propio Jaime y le toca el brazo a un jovencito que juega pelota en la calle, en realidad porta una simple máscara de carnaval.

Quien se quiso subir al carro de este jocoso escándalo es Carlos Trejo, otro charlatán local, competidor de Maussán; un supuesto investigador de lo paranormal, quien hace negocio vendiendo videos con esos fantasmas que regularmente se aparecen en las calles de la ciudad de México, pero que al parecer no son más que reflejos de luces callejeras y de vehículos en el sistema de óptica de las cámaras de video. Trejo aprovechó lo endeble del caso de Maussán para hacerlo pedazos en el mismo programa de Adal Ramones. Es de desearse que Maussán ahora nos ahorre trabajo a todos exhibiendo a su vez, en una fecha cercana, al propio Trejo y a sus oportunos fantasmas.

—Mario Méndez Acosta

 


 

Venezuela: epidemia de “milagros” de José Gregorio Hernández

El 22 de diciembre de 2005, el niño Daniel Romero, de siete años, sufrió fuertes dolores abdominales y vómitos. Sus padres lo llevaron al Hospital Universitario de Maracaibo, estado Zulia (occidente de Venezuela), donde en un primer momento se pensó que era un caso de peritonitis; pero al día siguiente el niño presentó septicemia, ya que tenía una perforación intestinal.

Según cuenta la madre de Daniel, Cecilia Matos, después de intervenir quirúrgicamente al niño los médicos le dieron pocas esperanzas, pues no habían logrado suturar por completo el intestino y la infección podía volver a agravarse. Pero el día 27, cuando fue llevado nuevamente a pabellón, los especialistas observaron que no se habían presentado complicaciones. La señora Cecilia afirma que entonces tuvo que ir a su casa “por unas cosas”, buscó unas radiografías del niño tomadas “dos o tres años antes”, y descubrió que sobrepuesta al abdomen del pequeño se observaba claramente (demasiado claramente, en realidad) la silueta del doctor José Gregorio Hernández.

José Gregorio Hernández, en una típica estampa popular.
José Gregorio Hernández, en una típica estampa popular.

José Gregorio Hernández (1864–1919) fue un médico venezolano que se formó en París. Ejerció su profesión en Caracas, donde además fue profesor de la Universidad Central de Venezuela, escribió v arios libros, y se desempeñó como investigador. A la edad de 55 años falleció arrollado por un automóvil y, como dato curioso, los cronistas afirman que fue la primera víctima mortal de un accidente de tránsito en Caracas.

Hernández tenía fama de ser un hombre muy religioso, además de caritativo con sus pacientes pobres; de hecho, durante su juventud intentó hacerse sacerdote. Sin embargo, según una de sus biografías “su condición física resultó su mayor impedimento” (?). Sea como fuere, poco después de su muerte se le comenzaron a atribuir curaciones milagrosas; su fama se extendió por toda Venezuela, Colombia y otros países latinoamericanos. En 1986 el Papa Juan Pablo II lo designó “Venerable”, primer paso hacia la canonización. No obstante, a pesar de constantes solicitudes por parte de sus muchos devotos, la Iglesia aún no ha validado ningún milagro que permita hacerlo ascender por el escalafón de la santidad.

El niño Daniel Romero, que padece insuficiencia renal crónica, y sufre de serias lesiones gástricas por haber sido operado repetidamente, afirma que ha visto varias veces a José Gregorio Hernández. “Siempre ha estado conmigo, junto a la cama. Me ha sobado la cabeza sin decirme nada pero siento cuando llega. Lo quiero porque me cuida. Esta vez lo vi vestido de blanco”. La familia de Daniel, obviamente, le inculcó la devoción por el científico trastocado en figura cuasidivina; su madre dice: “Daniel siempre nos ha comentado que ha visto al doctor José Gregorio. La primera oportunidad fue cuando sufrió un coma neurológico y perdió el conocimiento”.

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La presunta imagen de Hernández aparece en la radiografía del niño Daniel Romero.

Por el momento, Daniel ha sido dado de alta (gracias a la eficacia de los antibióticos, por supuesto). Cabe preguntarse por qué “el Venerable” permite que un niño pequeño sufra tanto en primer lugar.

El hecho es que a los pocos días José Gregorio Hernández posó nuevamente ante los rayos X; esta vez fue en la placa del niño de 12 años Luis Romero González, no emparentado con Daniel pero también residente de Maracaibo. Luis sintió fuertes dolores abdominales poco después de ir a ver unas bicicletas para escoger la que quería que le compraran; su madre, Duilia González, lo llevó al hospital local, pero no pudo ser atendido por la falta de capacidad de las instalaciones, así que regresaron a casa. “Le di una pastilla para el dolor de estómago y me acosté con él. Le comenzaron a dar escalofríos y no podía dormir. En la intensidad de mi fe yo le decía al doctor José Gregorio que si mi hijo se quedaba dormido, a primera hora del día siguiente lo llevaría otra vez al hospital”. Allí opinaron que tenía apendicitis aguda, y lo remitieron al Hospital General del Sur de Maracaibo. “Cuando íbamos caminando por el pasillo saqué la placa, y vi que allí estaba el doctor José Gregorio Hernández”. Al poco rato los síntomas del pequeño fueron desapareciendo, y “cuando los médicos lo vinieron a buscar para llevárselo al pabellón, ya no tenía nada”.

Suponemos que Luis se ganó su bicicleta. Pero la cosa no termina allí. Un ama de casa de Bachaquero, localidad cercana a Maracaibo, asevera haber sido operada de un fibroma uterino por José Gregorio Hernández en noviembre pasado. Aunque no hubo radiografía de por medio, la mujer asegura que el médico la visitó varias veces antes de operarla en su propia casa, y pudo verlo “vestido de negro y con su infaltable maletín”, forma en que usualmente se le representa.

Lo más notable es la forma en que tales noticias han sido tratadas por el diario La Verdad de Maracaibo: la noticia de Daniel Romero ocupó prácticamente toda la primera página cuando se anunció inicialmente; el tono asumido por la periodista Gabriela Moreno fue de total aceptación de los “milagros”, al calificar constantemente a Daniel Romero como “el niño protegido por José Gregorio”. Sin duda, semejante cobertura fue la causa fundamental de este contagio, que hasta el momento no ha cruzado las fronteras del estado Zulia.

—Sami Rozenbaum

Referencias

  • http://www.laverdad.com/detallenew.asp?idcat=9&idnot=31453
  • http://www.laverdad.com/detallenew.asp?idcat=9&idnot=31461
  • http://www.laverdad.com/detallenew.asp?idcat=9&idnot=31507
  • http://www.laverdad.com/detallenew.asp?idcat=9&idnot=31878
  • http://www.laverdad.com/detallenew.asp?idcat=9&idnot=31975
  • http://www.laverdad.com/detallenew.asp?idcat=9&idnot=32042
  • Sobre José Gregorio Hernández: www.efemeridesvenezolanas.com/html/hernandez.htm

 


Perú: propaganda milagrosa

En la página editorial del diario El Comercio, el más vendido y considerado el más serio del país, donde de vez en cuando aparecen artículos de un conocido líder de una secta católica, se acaba de publicar —los miércoles 25 de enero y 1o de febrero de 2006— dos reportajes acríticos sobre supuestos milagros, en la columna “Contracorriente”.

En el primer texto, firmado por Pierina Papi, se habla de los “dones especiales” de la monja clarisa irlandesa Briege McKenna, quien estuvo de paso por Lima. Ella padecía de reumatismo y afirma haber sido curada por habérselo pedido a Dios. También dice haber sanado a una mujer ciega y paralítica, a un niño quemado, uno mongólico y otro con cáncer. Pero reconoce que no pudo lograr que el gobernador cancele la ejecución de la sentencia de pena de muerte a un joven traficante de drogas en Singapur. Hace 20 años escribió su libro Miracles Do Happen (Los milagros sí ocurren) y viaja por el mundo ofreciendo misas de curación junto con un sacerdote.

En el segundo artículo, escrito por David Hidalgo, se relata el caso de un obrero, Domingo Nieves, a quien en 1994 le cayeron de súbito unas 3 toneladas de tierra cuando estaba cavando una gran zanja para hacer un sótano, junto a una pared de 5 metros de alto perfilada sobre el terreno de lo que sería el primer nivel de un asilo de la congregación religiosa Hijas de San Camilo, en un distrito exclusivo de Lima. Nieves quedó cubierto de tierra. El rescate fue difícil pues hubo que colocar algunas bases de madera para evitar el movimiento del terreno. Se afirma que sus colegas le escucharon clamar por ayuda al finado Padre Tezza, fundador de la Orden de las Hijas de San Camilo. Nieves salió caminando de su trampa mortal y, según se dice, sin ningún rasguño. Todo eso lo vio y corroboró con radiografías el médico católico Ricardo Ormeño de la Clínica Tezza, que dirigen las monjas. Dio testimonio de ello en el Vaticano, lo cual ayudó a que se beatificara al Padre Tezza en 2001. Ormeño reza al beato antes de cada operación y dice que el padre de uno de sus asistentes —al que le regaló una estampita de Tezza— se sanó de un cáncer.

El incidente sucedió en un ambiente rodeado y manejado por monjas y —tal vez por eso— no se buscó una explicación alternativa más objetiva y racional.

—Manuel Paz y Miño