Noticias Locales

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Chile: nuevo santo se apareció en iglesia

“¡Milagro, milagro!”, gritaron los entusiastas de siempre cuando, en un muro del salón de catequesis de la parroquia Cristo Rey, en la ciudad de Tomé, en la Octava Región de Chile, algunos creyeron ver en una mancha la silueta del padre Alberto Hurtado, un sacerdote jesuita que fue canonizado el 23 de octubre de 2005 en una ceremonia presidida por el papa Benedicto XVI.

Hurtado está absolutamente de moda debido a su nueva condición de santo, aunque siempre ha sido un personaje muy querido por los chilenos, pues creó el Hogar de Cristo, una institución para ayudar a las personas más pobres, y siempre reivindicó la lucha social y la búsqueda de mayores oportunidades para los más miserables.

screen-shot-2016-11-15-at-4-14-11-pmGracias a la cobertura mediática, el sacerdote volvió a ser protagonista de la noticia y por lo mismo no fue extraño que los fieles que llegaron a la pequeña iglesia vieran en la mancha un fiel reflejo del ahora santo. La imagen apareció a comienzos de septiembre y aparentaba mostrar al cura junto a un niño. Al trascender la noticia, enormes filas de personas esperaban pacientemente el momento para entrar al recinto, que se convirtió en un lugar de peregrinación para los fanáticos.

El párroco de Cristo Rey, Hernán Enríquez, habló del tema a su congregación en sus habituales misas. “No sabemos lo que está sucediendo, pero sí es un hecho que ha aparecido algo donde antes no había nada”. Sus palabras resultaron ser una confirmación para los creyentes que lloraban, se arrodillaban y prendían velas a la misteriosa mácula.

Si bien había que ponerse en el ángulo correcto para ver algo, quienes llegaban al lugar se declaraban satisfechos con sólo imaginarse que la esencia del jesuita estaba entre ellos. De inmediato comenzaron las increíbles sanaciones, como la que protagonizó Adelia Urrutia. “Antes de llegar me dolía muchísimo la cabeza y cuando salí se me pasó completamente el dolor. Sentí algo sagrado cuando entré”, declaró. Como vemos, magia pura.

Si bien la jerarquía católica fue más cauta, igual un grupo de expertos visitó el lugar de la presunta aparición para dar su veredicto. Se constató que la figura tenía más relieve que el resto de la muralla y que parecía ser obra de la mano humana. De todas formas hasta los niños, adoctrinados bien en la fe católica, decían que esto era “un mensaje de Dios”. Otros apuntaban su esperanza de que todo fuera un milagro. “De no serlo, los fenómenos de la naturaleza también son obra de Dios”, dijo al diario Crónica de Concepción Gustavo Toledo, de la Pastoral Social de la parroquia Cristo Rey. Había ganancia por todas partes.

Pero el pintor y escultor Vicente Gajardo tuvo la triste misión de romper con las expectativas populares desde su casa en Portugal. Cuando tenía 16 años y aún vivía en Tomé, el artista se inspiró en Alberto Hurtado para realizar una obra en las paredes de la vieja parroquia, fundada en 1923. “Puedo decir que esa figura la pinté yo en 1970 queriendo representar a un padre con su hijo”, aclaró.

Para terminar su obra, usó esmalte. Y si bien reconoce que se inspiró en el santo para llevar a cabo su mural, la figura que se deja entrever por las capas de pintura que con los años la fueron cubriendo no es Alberto Hurtado, como todos creían. No deja de ser curioso que otras personas declararan que la mancha no se parecía tanto al santo Hurtado como sí a Don Bosco. Cosas de la fe.

—Diego Zúñiga

 


 

Brasil: vidente “retroactivo” demanda al gobierno de EE UU.

Queridos lectores, si alguno de ustedes pretende conocer la ciudad de Río de Janeiro, será mejor que lo haga antes de 2013. En ése año, o como máximo en 2016, la ciudad sera barrida del mapa, sumergida por olas de hasta 150 metros de altura (!), causadas por una erupción volcánica en las Islas Canarias. Esto es lo que afirma el vidente brasileño Jucelino Nóbrega da Luz en una carta enviada al gobernador del Estado de Río de Janeiro.

Hace poco más de un año el vidente brasileño Jucelino Nóbrega da Luz fue noticia en todo el mundo. Jucelino alegaba haber revelado —a través de cartas enviadas a diversas autoridades estadounidenses— el escondite de Saddam Hussein y exigía, a la justicia brasileña, la recompensa de 25 millones de dólares prometida por el gobierno de los EE UU. En mayo de 2004 un juez del estado de Minas Gerais archivó el proceso afirmando que la justicia brasileña no tenía competencia para juzgar el caso toda vez que el demandado —el gobierno de los EE UU— no residía en el país. Pero en octubre, el Supremo Tribunal de Justicia decidió que la justicia brasileña sí tiene competencia para juzgar el caso del vidente y devolvió la pelota a la justicia de Minas Gerais.

Jucelino afirma que avisó al gobierno estadounidense sobre sus premoniciones a través de cartas enviadas al presidente Bush, al Senado, al director del FBI y al cónsul de los EE UU en Brasil, en el período entre el 13 de setiembre de 2001 y el 17 de julio de 2003. Sus previsiones, mientras tanto, no se restringen al escondite de Saddam Husseim. Señale un importante acontecimiento en la historia reciente o un nombre famoso en un obituario y Jucelino afirmará haberlo previsto: los atentados del 11 de setiembre en Nueva York y el 11 de marzo en Madrid; la muerte de Juan Pablo II, de la princesa Diana, del embajador brasileño en Irak y diversas celebridades nacionales; el tsunami en Asia y el Katrina en los EE UU; la elección del presidente Lula y los escándalos de corrupción que asuelan a Brasil y mucho, mucho más. Todo con precisión impresionante y sin problemas de idioma: “Vi el plan de Al-Qaeda. Estaba escrito en árabe. Lo vi y lo traduje. No hablo árabe, pero vi el plan y la traducción. El propio plan, el lugar, cómo lo iban a hacer. Estaban marcados precisamente los diseños que hicieron”, dice Jucelino. Para cada previsión, que según él le surgen en sueños, Jucelino habría enviado una carta de aviso a las víctimas; la mayoría registradas, algunas autenticadas por escribano. En total, el vidente alega haber enviado ya más de 86 mil cartas (!) a personas alrededor del mundo avisándoles de sus premoniciones. Como el envío de una carta registrada cuesta en Brasil cerca de 5 reales (2 dólares), ello lleva a creer que el paranormal ya gastó aproximadamente 400.000 reales (casi 175.000 dólares) en envíos postales.

Está claro que todo sería mucho más fácil si Jucelino hubiese mostrado algunas de estas cartas antes de que los acontecimientos que “previó” fueran ampliamente divulgados por los medios. Pero es evidente que ello no sucedió. Por lo que se infiere del recurso del Supremo Tribunal de Justicia, las evidencias presentadas en el caso contra el gobierno estadounidense son las copias de las cartas supuestamente enviadas y los avisos de recibo, que evidentemente no testifican el contenido de la carta. Pero no todas son visiones retroactivas. En una carta divulgada hace pocos meses Jucelino prevé, aparte de un terrible tsunami en 2013, un inédito tornado que alcanzará la costa de Rio de Janeiro el día 19 de octubre de 2007 —aunque puede ocurrir antes o después de esta fecha, avisa. Ante la duda, es mejor cancelar sus compromisos en Rio….

—Widson Porto Reis

 


 

Argentina: Jorge Bucay, el “repetidor” de lo ajeno

Cuando a principios de octubre el diario español El País desató el mini-escándalo por la denuncia de las 70 páginas que el psicoterapeuta Jorge Bucay refritó o plagió en Shimriti (Sudamericana, 2003) del libro La sabiduría recobrada, de la filósofa Mónica Cavallé (Oberón, 2002), yo acababa de llegar de España.

Durante dos semanas visité las grandes librerías de Madrid y Barcelona. Me asombró la cantidad de ejemplares de libros de Bucay que se apilaban en las mesas de novedades. Por eso, me impresionó menos ver su retrato en la portada de la revista literaria Qué leer acompañando a los gurúes New Age Paulo Coelho, Deepak Chopra, Louise Hay y Walter Riso, otro psicoterapeuta argentino residente en Colombia.

Que los españoles consumieran autoayuda argentina (la de cuño local debe parecer menos glamorosa) no fue tan conmovedor como lo que vino después, cuando los mismos medios que pusieron a Bucay en la cima se convirtieron en sus sepultureros. No es que antes disculparan que fuese un comentarista de ideas remanidas. Al contrario, posiblemente eso era lo que le celebraran: los fast-thinkers son muy buscados para soltar haiku, ideas aparentemente profundas en envase chico, especialmente en la tele, donde se premia frivolidad antes que la profundidad. Lo que ahora se le cuestionaba a Bucay, convertido en usurpador de textos ajenos, era su honestidad.

Por esos días, revistas como Noticias y diarios como Clarín y Página/12 compararon largos párrafos de Cavallé y Bucay donde el plagio (y la deformación, con la ilusa intención de hacerlo menos evidente) era obvio. Emilio Fernández Cicco, redactor de Noticias, encontró otros ejemplos: Bucay también habría hallado inspiración en Gregory Bateson y Ramiro Calle, omitiendo fuentes1.

Decir “el plagiario es suicida” es más que metafórico. Porque admitir el pecado no es parte de su praxis. Parece funcionar al revés: el plagiario que reconoce su modus operandi, cree que con esa actitud se enterrará aún más.

Ni los cleptómanos roban sin conciencia de que su actitud tendrá un costo. Y, cuando se los pesca con las nalgas al viento, minimizan su acción disfrazándola de equivocación. Debe ser por eso que, en la revista que dirige, Mente Sana, Bucay escribió: “Un error absolutamente involuntario permitió que los textos de la profesora Mónica Cavallé fueran incluidos en Shimriti sin la correspondiente y merecida mención a su fuente”. Por si no se leyó bien, Bucay dice “fueran incluidos”, como si la responsabilidad de que un texto de otro apareciera en un libro con su firma pudiera obedecer a fuerzas ajenas a su voluntad.

Por lo tanto, contra lo que algunos señalaron a su favor, el popular gurú criollo nunca aceptó haber incurrido en plagio: dijo que había cometido un error y que ese error había sido no mencionar la fuente. “Sería una estupidez intentar semejante plagio”, aclaró. Acto seguido, pretendió que la magnitud del caso alegraba a quienes “esperan verlo caer para ocupar su espacio”.

Hace cuatro años, Bucay había amenazado con “cagar a trompadas” a Cicco (el mismo periodista de Noticias) “si no cumplía con los términos acordados para una entrevista”2.

Así, el escritor copiaba al pie de la letra una serie de patrones clásicos: declararse libre de “estupidez” invocando una inteligencia que (dicho sea de paso) sus textos no avalan, presentarse como víctima de una conjura, amenazar con golpizas a un potencial crítico y patear la pelota afuera “incriminándose” por banalidades (considerarse un mero recopilador de pensamientos clásicos) para desviar la atención.

Porque si, como alegó en toda ocasión, Bucay es un “repetidor” de autores clásicos, quedaba sin explicar por qué había retocado burdamente escritos de Mónica Cavallé, que no es lo que se dice una autora “clásica” y sus frases nunca aparecen entre comillas. “Las únicas veces que entrecomilla mis textos, es decir, que me ‘cita’, no pone debajo mi nombre sino otros: Lao Tsé, Nisargadatta, Nietzsche o Epícteto. Todo un honor para mí, pero un disparate cultural.”3

—Alejandro Agostinelli

  1. Cicco, Emilio Fernández. “El arte del acopio”. En revista Noticias, Año XXII No 1503, Edición del 15-10-2005.
  2. Cicco, Emilio Fernández. “Jorge Bucay: El psiquiatra estrella. En revista Noticias, Año XXI No 1301, Edición del 30-11-2001.
  3. Friera, Silvina; “Sería mejor si admitiera su error”, en Página/12 del 25-10-05. Disponible en internet: www.pagina12.com.ar/dia rio/suplementos/espectaculos/2-822-2005-1025.html

 


 

Colombia: el Ministro esotérico da cátedra y se avecinan posesiones demoníacas

Con motivo del “Halloween” o Día de Brujas, el periodista Yamid Amat entrevistó el 29 de octubre para el diario El Tiempo1, al Ministro de Transporte, Andrés Uriel Gallego. Aunque se conoce la credulidad del Presidente Uribe con respecto a las gotitas homeopáticas y la práctica del yoga, nada podría haber preparado al lector para la monumental muestra de credulidad, ignorancia e ingenuidad mostrada por el Ministro.

Cuando Amat le dirigió sus preguntas hacia el lado crédulo, el Ministro comenzó afirmando que, por supuesto, existe Dios y existe el Diablo, el ángel caído; no era cuestión de que él creyera que existe… su “por supuesto que existe” muestra que no le cabe la menor duda. Luego, al preguntársele sobre la hechicería, empezó a arrojar más perlas: que existen actividades adivinatorias, maleficios, hechizos y ataduras o ligas (hacer un maleficio a alguien para que se vuelva dependiente afectivamente de quien contrata al brujo para dicha “labor”).

Cuando el periodista le preguntó si existían hechiceros buenos y hechiceros malos (ética), el Ministro Gallego la interpretó respecto a la existencia de buenos hechiceros y malos hechiceros (efectividad). Su respuesta: “Los buenos hechiceros son los más malos porque tienen mejores resultados” (los hechiceros más eficientes serían los más malvados). Afirmó conocer a “La Bruja” que inspiró al libro de Germán Castro Caycedo, pero afortunadamente para todos nosotros ya sigue a Dios, gracias a oraciones y exorcismos.

Otra muestra más de la ingenuidad del Ministro llegó al inquirírsele sobre si tenía testimonios de los efectos de la hechicería: según él, los narcotraficantes realizarían sacrificios humanos como pactos con Satanás, en los cuales el Príncipe del Averno les proveería protección.

Al preguntársele sobre los exorcismos explicó la postura vaticana actual (que sostiene que el Diablo posee individuos, pero que se deben descartar causas patológicas naturales). Como evidencia de esta realidad citó los relatos evangélicos de los exorcismos que realizaba Jesús. ¿Cómo no? ¡No hay mejor evidencia de las posesiones satánicas que unos relatos amañados de dos milenios de antigüedad redactados por seguidores del crucificado para hacer creer que tenía poderes sobrenaturales! También explicó que en las misas negras y en las reuniones satánicas, el Diablo se apodera de personas. Pero al final, reconoció que no ha asistido a exorcismos porque le da miedo. Recordó una ocasión en la que recomendó un exorcismo en una casa que solía ser un burdel, porque fue testigo de manifestaciones sobrenaturales: voces, olores y sombras.

El colmo de ingenuidad del funcionario (y de asombro mezclado con vergüenza ajena para el lector) llegó con el tema del vudú. No expresó la menor duda al respecto de que se pueden hacer maleficios a personas usando fotografías y clavándole alfileres a muñecos de cera o de trapo. Como evidencia de que se puede “ligar” a alguien comentó: “Abra el periódico y verá ofertas para traer el bien que se le fue o la persona que lo dejó”. Claro, si los mercachifles de lo paranormal ofrecen en los tabloides sus servicios, deben ser reales.

Resulta preocupante que el destino del transporte dentro de las fronteras colombianas esté guiado por un individuo de mente tan preclara y con tal capacidad racional, como lo es Gallego2: alguien cuya mejor forma de garantizar lo que afirma sobre los poderes de la hechicería consiste en sugerir abrir un periódico tabloide con ofertas de hechiceros. Si ésa es una de las cabezas administrativas del Estado, nada sorprende que el país se encuentre en la situación actual.

En línea con el ridículo de corte medieval del Ministro sobre las posesiones demoníacas, se estrenó en Colombia el 18 de Noviembre la película El Exorcismo de Emily Rose con el gancho comercial favorito de Hollywood: “basada en un hecho real”. En un país acostumbrado a ver en los noticieros de los canales Caracol y RCN una buena dosis de notas sobre niños poseídos por espíritus malignos3 y exorcismos de sitios embrujados4, es de esperar que la credulidad del público termine siendo potenciada por la película, y tal como después del estreno de filmes sobre extraterrestres se disparan los avistamientos de OVNIs, es probable que en los próximos meses presenciemos algún aumento de notas sensacionalistas sobre posesiones demoníacas. Sólo el tiempo lo dirá. Lo que sí es un hecho es que en Colombia, los contenidos de los noticieros están dictados ampliamente por los ratings, y si el demonio está de moda, las noticias sobre él también lo estarán.

—Hernán Toro

  1. Versión en línea en http://eltiempo. terra.com.co/vidadehoy/2005-10-30/ARTICULO-WEB-_NOTA_INTERIOR-2587841.html
  2. No es una broma chauvinista. En Colombia, el gentilicio usado popularmente para este tipo de chistes no es el mismo usado en España.
  3. Así, por ejemplo: www.caracolno ticias.com/regional/noti_regional1.asp?idnoticia=60984
  4. http://noticias.canalrcn.com/noticia.php3 ?nt=18508

 


 

Paraguay: Telefuturo, el canal de las maravillas paranormales

Algún director de programación del canal local de televisión Telefuturo, al parecer, está particularmente interesado en difundir noticias milagreras o del reino oculto y paranormal. Además de incorporar un segmento de astrología durante uno de los noticieros de la tarde, con lo cual, esta pseudociencia aparece compartiendo el espacio junto a noticias internacionales, culturales y deportivas, ahora se observa que los reporteros que salen en busca de noticias para los noticieros centrales del medio día y la noche, se especializan en encontrar casos de fantasmas, posesiones demoníacas, casas embrujadas y “milagros” de todo tipo.

Cuesta creer que alguien se anime a dar la cara para presentar estos casos que la programación del canal considera dignos de exponer a la opinión pública. Las historias van desde la aparición del rostro del papa Juan Pablo II en forma de mancha en un barril de madera utilizado como calentador de agua en una humilde vivienda, hasta las banales historias de curaciones obtenidas gracias a la “intercesión” de alguno de los más de 400 santos que pululan en el imaginario popular. Lo notable es que estos aprendices de periodistas no atinan a mostrar la más leve mueca de duda. La cortina musical que usan intenta aclimatar al espectador mientras adoptan las poses de alguien que está ante algo importante. Como si estuvieran haciendo algo serio y de valor. Como si se necesitase añadir más leña para alimentar la caldera de estas absurdas leyendas. Claro, nunca una opinión contraria, nunca una entrevista a algún especialista, a algún médico o a alguien que pueda dar la réplica más elemental.

Demás está decir que tales historias sobre “concesiones divinas” no tienen absolutamente nada de milagroso y no son más que delirios populares producto de la más pueril fantasía religiosa inculcada por la Iglesia durante siglos. Ninguno de los casos presentados resiste el más mínimo análisis crítico. Pero lo que asombra, mas allá de la ingenuidad intrínseca de las historias, es la actitud irresponsable de un medio masivo de comunicación que, lejos de aportar lo mínimo y elemental en un reportaje —esto es, objetividad e información imparcial—, se presta a la difusión de lo irracional. Luego de ver esas historietas milagreras uno termina pensando que la lucha por el rating debe ser muy encarnizada para que estos medios tan mezquinos justifiquen ese fin.

Y la pendiente, con toda seguridad, se agravará a medida que nos acercamos a la celebración de la Virgen de Caacupé, “la virgencita de los milagros” del 8 de diciembre. Un millón de creyentes llegarán al santuario; miles de ellos recorrerán distancias de hasta 100 kilómetros a pie. Entonces, las insufribles e impresentables crónicas sobre el milagrerío barato se convertirán una vez más en el pan nuestro de todos los días gracias al canal del más allá: Telefuturo. Amén.

—Jorge Alfonso Ramírez

 


 

Perú: famosas casas encantadas de Lima

A fines de junio varios periódicos peruanos informaron de arreglos de albañilería para convertir la Casa Matusita, otrora una ferretería de lujo en el centro de Lima y famosa desde hace décadas por estar supuestamente habitada por fantasmas, en una discoteca. Las variadas leyendas urbanas sobre el origen de estos espectros hablan de distintos casos criminales —envenenamiento de la familia de un hacendado abusivo por parte de los sirvientes, muerte por disparos de empleados bancarios por no dejarse robar— o simplemente de una treta de la Embajada de los EE UU, que quedaba justamente al frente, para alejar a los curiosos y espías.

En el transcurso de décadas algunos personajes de la farándula y la política durmieron en el segundo piso. Hace muchísimo tiempo, corrió rumor de que el recordado animador de TV Humberto Vílchez Vera casi se volvió loco por eso, aunque recientemente un pastor evangélico estuvo allí durante la transmisión en vivo de un programa nocturno y nada extraño sucedió. Incluso uno de los albañiles que trabaja arreglando la Casa Matusita declaró haber dormido sin percibir nada extraño. La noticia llamó la atención de las autoridades de la Municipalidad de Lima, quienes impusieron una multa de unos 1.000 dólares por los trabajos de construcción pues la empresa no contaba con la debida licencia. Lo cierto es que la remodelación de los ambientes, que continuará hasta octubre por lo menos, no es debida a una futura discoteca sino a una filial bancaria.

Hace unos años salió un artículo en un diario local donde se sostuvo que algunos obreros y actores habían presenciado apariciones fantasmales en el Teatro Municipal, en el centro de Lima. Quien escribe estas líneas empezó a investigar este caso a principios julio pasado. Como simple ciudadano, le pregunté sobre las apariciones al guardián encargado de la recepción del teatro, quien aseguró que nunca vio nada raro en las madrugadas que le tocó trabajar. Pero otro empleado, Enrique Jara, a quien entrevisté a fines de septiembre —aunque esta vez identificado como director del CIPSI-Peru y así interesado en escribir un artículo para la revista Neo-Skepsis— dijo haber escuchado voces, silbidos y chistidos, y que cuando hace sus rondas nocturnas grita palabras soeces para alejar las supuestas apariciones. Además, declaró que unos tres meses atrás un par de señoras interesadas en la remodelación de ese teatro, incendiado hace algunos años, ingresaron como a las 6.30 p.m. y luego de unos minutos salieron horrorizadas afirmando haber visto a dos carpinteros sin cabeza. Incluso una de ellas requirió asistencia de paramédicos, afirmó Jara.

Con el fin de realizar entrevistas formales a y un video reportaje in situ nos dirigimos a la oficina del Jefe de Teatros de la Municipalidad de Lima para solicitar un permiso. Alli, una de las empleadas nos dijo que si queríamos grabar desde la medianoche hasta el amanecer nos iba a costar unos 600 dólares, que es lo que se cobra por el uso de sus locaciones. Los fantasmas pueden esperar.

—Manuel A. Paz y Miño