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Ovnis infrarrojos de Campeche: una explicación viable

El 5 de marzo de 2004, un grupo de militares de la Fuerza Aérea Mexicana en un vuelo rutinario de inspección grabó las imágenes de presuntos ovnis con una cámara infrarroja, tras haber detectado ecos de origen desconocido en el radar, mientras sobrevolaban el estado de Campeche, al sur de México.

La Secretaría de la Defensa Nacional, responsable de evaluar la información, en lugar de someterlos a la consideración de la Universidad Nacional Autónoma de México o del Servicio Meteorológico Nacional, prefirió entregárselos a un locutor sensacionalista de la TV mexicana, Jaime Maussán, quien ha hecho grandes negocios vendiendo en supermercados videos de supuestos ovnis.

Maussán adquirió notoriedad cuando promovió, en su programa televisado, la versión de que detrás del cometa Hale-Bopp viajaba una gigantesca nave extraterrestre. Esta versión fue la que sugestionó a los integrantes de la secta ufológica de la Puerta del Cielo, quienes se suicidaron en 1998. Desde luego, Maussán no se retractó ni disculpó en esa ocasión. La interpretación más confiable de lo que pueden representar las imágenes es la realizada por Andrés Duarte, presidente de la Corporación de Investigación de Fenómenos Aéreos consultable en http://ovniaventura.tripod.cl/campeche.htm.

Allí se muestra un análisis de las imágenes basado en algunos fragmentos del video; el problema del radar no se aborda en detalle, por no disponer de algún registro de las señales de radar. Se concluye que las imágenes no coinciden con lo que supuestamente se vio en el radar y que corresponden a objetos calientes estáticos situados a más de 100 km. del avión, que pueden ser plataformas petroleras y otras instalaciones y/o aviones.

Pero sobre todo, preocupa la respuesta dada por el general Clemente Vega García, secretario de la Defensa Nacional, al periodista Carlos Loret de Mola, quien le preguntó por qué no le entregó la información a alguna institución científica. Su respuesta fue: “Nosotros no sabemos quienes eran (los científicos), no los conocemos”. Es penoso que un secretario de la Defensa “no los conozca”, y no se le haya ocurrido obtener sus opiniones, y que, por otro lado, considere que Maussán le dará un buen uso a la misma.

Desde luego Maussán no pretende averiguar qué cosa representan las imágenes y señales obtenidas; él ya decidió que se trata de naves extraterrestres, impulsadas por magnetismo.