Editorial

“Paradójico y subversivo”: no creer cuando no existen fundamentos

¿Qué problema hay si creemos que hay seres extraterrestres que raptan seres humanos? ¿Qué hay si seguimos los consejos de una astróloga? ¿Qué inconveniente conlleva creer en el complejo de Edipo o en el tarot? A primera vista, no hay ninguna dificultad, excepto que en el fondo de estas creencias aparentemente inofensivas hay algo común: el pensamiento mágico. Creer sin ver, sin analizar, sin verificar. En síntesis: aceptar hechos sin evidencias. Ya Bertrand Russell había propuesto su doctrina “desatinadamente paradójica y subversiva”: no creer una proposición cuando no existe fundamento para suponer que sea cierta. En “La importancia de la investigación y la amenaza de los mitos”, Benjamin Radford hace hincapié en sus experiencias como investigador de lo paranormal y en la velada amenaza que representan los mitos, sobre todo cuando están en juego nuestras propias vidas.

Hablando de creencias, el Papa Benedicto XVI mostró una vez más —en la Universidad de Ratisbona, Alemania— los intentos de la teología por justificar lo injustificable y por conciliar lo irreconciliable. Sobre ello escribe nuestro representante en Paraguay, Jorge Alfonso Ramírez, en la columna “Controversia”. Y siguiendo con la saga de fábulas y absurdos, José L. Calvo presenta la parte que le toca a la Historia en la columna “Contracorriente”, exponiendo cómo los hombres intentan no ya modificar lo sucedido sino cambiar la percepción de los hechos.

Más leña al fuego: Diego Zúñiga entrevista a Ronnie Johanson, autor de El libro marrón de Dios, quien vive semioculto y debe mantener su número telefónico en secreto. “En realidad nunca he tratado que los creyentes dejen de creer. Me dirijo a aquellos que dudan y a quienes no le han dado una mirada más profunda a sus religiones”, declara Johanson.

Además, como todos los años, presentamos la reseña —a cargo de Gerardo García-Trío— de los ya famosos premios Anti-Nobel, entregados en octubre, a la vez que ponemos a prueba la paciencia del lector con uno de los tantos insufribles y preocupantes correos que recibimos a diario.

Sami Rozenbaum escribe, en “El triángulo del engaño” la historia de un inescrupuloso “rescatista” que llegó a obtener un subsidio de más de 600.000 dólares para las tareas de salvataje luego del atentado del 11-S, y que promociona el “Quake Alarm”, un supuesto detector de terremotos.

También contamos con novedades provenientes de distintos países en “Noticias locales”: desde un vidente brasileño que predijo la victoria —en las últimas presidenciales— de Geraldo Alckmin, el candidato que compitió con el presidente Lula, hasta increíbles escándalos en Colombia, pasando por los éxitos del CFI en Argentina y España. También presentamos cinco reseñas de libros (¡hay para elegir!) y nuestra habitual sección “Cartas de lectores”.

En fin, inauguramos nuestro cuarto año y queremos agradecer a todos aquellos que nos ayudan a continuar con nuestra tarea.

¡Felicidades, queridos amigos!, y hasta el próximo número.