Reseñas

Realidades y sueños

2-2-realidadesCiencia y pseudociencias: realidades y mitos. Por Inés Rodríguez Hidalgo; Luis Díaz Vilela; Carlos J. Álvarez González; y José M. Riol Cimas (Eds.) 2004. Prologado por Manuel Toharia. Edita Equipo Sirius (Col. “Milenium”). Madrid. 383 páginas. 19 euros.


Ciencia y pseudociencias: realidades y mitos es un curso que desde hace cinco años acerca a los universitarios canarios los aspectos fundamentales de la ciencia contemporánea y el análisis crítico de las pseudociencias. Desde septiembre pasado, es también un libro en el que se plasma esa iniciativa que impulsó en 2000 un grupo de profesores de la Universidad de La Laguna, en Tenerife. Lamentablemente, ese intento de trasladar al papel unas charlas no se ha resuelto satisfactoriamente debido a un punto de partida erróneo y, en gran medida, a una editorial que parece no estar a la altura de las circunstancias: el diseño de la portada carece de atractivo; la calidad de impresión podría mejorarse; y se han publicado algunas páginas que hubieran necesitado una revisión a fondo antes de ver la luz.

Dice Manuel Toharia en el prólogo que este libro hace dudar. Es cierto. Los autores ponen el dedo en la llaga y desenmascaran algunos de los principales mitos contemporáneos, desde los OVNIs hasta las experiencias cercanas a la muerte, pasando por la infalibilidad de nuestro sistema perceptivo. La materia bruta de que está hecho Ciencia y pseudociencias es la idónea para una obra de divulgación de masas, pero lo que ha fallado es el enfoque. Por un lado, algunos autores no han podido eludir el tedioso academicismo; por otro, no ha habido un coordinador independiente que haya actuado como árbitro, hecho correcciones, cambiado enfoques, rechazado originales y dado una unidad de fondo a la enriquecedora diversidad. Esa labor precisa casi siempre de un profesional porque un aficionado suele tener reparos a meterse a fondo en textos de otros, lo que resulta indispensable para llevar a buen término una obra colectiva.

De los 32 capítulos de la obra, hay 3 que deberían haber sido reescritos ya que su lectura resulta dificultosa; y algún otro más que no logra atraer al lector dispuesto. No cuestiono que los autores de ese puñado de originales sepan de lo que hablan; el problema es otro: divulgar es tarea ardua. El riesgo que se corre con Ciencia y pseudociencias: realidades y mitos es que el lector abra el volumen por uno de esos textos indigeribles y lo deje de lado, frustrado. Sería una pena porque el libro merece la pena; basta con ignorar esos capítulos, saltárselos y seguir adelante. Hacer lo mismo que es recomendable respecto a cualquier libro, sea del género que sea: si no consigue enganchar después de un número prudencial de páginas —en este caso, con una o dos por original vale—, hay que pasar al siguiente sin remordimientos.

Cabe esperar que este primer intento de divulgación en grupo tenga segundas y terceras partes, y que en cada una de ellas se mejore. La mayoría de los autores puede dar mucho más de sí. Únicamente tienen que olvidarse de lo mucho que saben y de que el material original se preparó para un curso universitario, y plantearse cómo explicarían lo mismo a sus abuelas y a sus padres para que les entiendan y a la vez puedan cautivarles, atraparles. Para algunos de estos científicos, el esfuerzo será grande, pero merecerá la pena: sus interesantes ideas llegarán a más gente.