Reseñas

Un pasado a medida

2005-03-reviewLa Biblia desenterrada. Una nueva visión arqueológica del antiguo Israel y de los orígenes de sus textos sagrados, Israel Finkelstein y Neil Asher Silberman. Prologado por Gonzalo Puente Ojea. Trad. de José Luis Gil Aristu. Siglo Veintiuno de España Editores. Madrid 2003. 414 páginas. 28,9 euros.


¿Merece la pena preguntarse cómo es posible que el mar Rojo se tragara a las fuerzas del faraón que perseguían a Moisés y su pueblo, qué fueron las diez plagas de Egipto o dónde se encuentra el arca de la alianza? Si usted piensa que sí, cambiará de opinión después de leer La Biblia desenterrada, una magnífica obra de divulgación escrita por los historiadores Israel Finkelstein y Neil A. Silberman, de la Universidad de Tel Aviv y del Centro Ename, respectivamente.

A partir de los restos recuperados en los yacimientos que datan de la época bíblica, los autores demuestran que los relatos del Antiguo Testamento no son más que ficción. Desde las historias de los Patriarcas hasta la toma de Cannán, pasando por el largo peregrinaje por el desierto, los orígenes del pueblo judío narrados en los textos sagrados no casan con los datos. La conclusión es evidente: prácticamente nada de lo que dice la Biblia respecto a Moisés, Jacob, David, Salomón y otros personajes tiene fundamento real. Así, por ejemplo, donde los autores bíblicos ven una esplendorosa monarquía bajo David y Salomón, lo que hay en realidad son poco más que grupos tribales y la Jerusalén de esos monarcas no es más que una aldea.

Finkelstein y Silberman reducen el Antiguo Testamento a cascotes, a ensoñaciones escritas con fines políticos mucho después de cuando presuntamente habrían ocurrido los hechos que narra esa parte de la Biblia. No es algo inesperado -hace décadas que en las universidades españolas se consideran los Por Israel Finkelstein y textos sagrados del cristianismo como obras con objetivos políticos- pero el Neil Asher Silberman mérito de los autores es que presentan todas las pruebas con una claridad expositiva admirable y derriban esas fábulas fundacionales.

La Biblia, explican estos dos arqueólogos, fue redactada en tiempos de Josías (639-609 antes de Cristo), para justificar el expansionismo de Judá, el reino pobre del Sur, hacia Israel, los territorios ricos del norte que habían sucumbido un siglo antes bajo los asirios. Se inventó un pasado común glorioso para todos los hebreos, del mismo modo que en el siglo XXI algunos nacionalistas deforman el pasado para justificar sus sueños del presente y del futuro.

“Hacia el final siglo VII aC, durante unas pocas décadas extraordinarias de ebullición espiritual y agitación política, un grupo inverosímil de funcionarios de la corte, escribas y sacerdotes, campesinos y profetas judaítas se unió para crear un movimiento nuevo cuyo núcleo fueron unos escritos sagrados dotados Luis Alfonso Gámez es periodista del diario El de un genio literario y espiritual sin parangón, un relato épico entretejido a par-Correo (Bilbao, España), licenciado en Histotir de un conjunto asombrosamente rico de escritos históricos, memorias, ria, consultor del CSICOP y representante de leyendas, cuentos populares, anécdotas, propaganda monárquica, profecía y Pensar en España. Participará como orador en poesía antigua”, concluyen Finkelstein y Silberman en La Biblia desenterrada. la “Primera Conferencia Iberoamericana sobre Malas noticias para los fundamentalistas. Pensamiento Crítico” en Buenos Aires.