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VIDEOJUEGO APOCALÍPTICO CRISTIANO PROVOCA CRÍTICAS

Los autores Tim LaHaye y Jerry Jenkins son quienes están detrás de la popular serie Left Behind (Los que quedaron atrás). Los libros combinan ciencia-ficción con profecías referidas al fin de los tiempos y la idea de que aquellos que se salven seguirán a Jesús al paraíso, mientras que los demás morirán cuando Satán destruya el mundo. La serie ha engendrado varios productos derivados, incluyendo una película y más recientemente un videojuego llamado Left Behind: Eternal Forces (Los que quedaron atrás: Fuerzas eternas).

En el juego, los personajes vagan por la ciudad de Nueva York luego del rapto — mediante el cual todos los buenos cristianos han sido llevados al paraíso— intentando reunir un ejército para luchar contra el Anticristo en una batalla apocalíptica. Los jugadores matan a la gente o la convierten al cristianismo para transformarse en soldados de Dios. A pesar de que el juego es popular entre muchos cristianos, los críticos se quejan afirmando que el videojuego es violento y conlleva un mensaje de odio e intolerancia. El vocero Troy Lindon defendió el juego diciendo que no se mata en nombre de Dios, y que “perpetúa la plegaria y la adoración… la base de este juego es el bienestar espiritual”.