Pastillas

¿Y ahora, quién me va a defender? Los superhéroes que la prensa necesita…

A principios de mayo de 2003, las calles de Tunbridge Wells, Inglaterra, se volvieron más seguras. Un superhéroe de la vida real, vestido con traje anaranjado, capa, máscara y botas marrones y un círculo (como una letra “O”) en su pecho, defendía a los débiles y oprimidos. La estudiante Ellen Nevillecontaba al periódico local haber visto al hombre enmascarado mientras salvaba a una mujer de unos jóvenes que la molestaban, para luego salir corriendo nuevamente, dejándolas “en estado de shock”.Peter Norfolk también relataba haber sido perseguido por una pandilla cuando el héroe surgió y los asustó. Otras aventuras consistieron en cambiar el neumático del auto del señor B. Williams, de casi 80 años, con artritis en una de sus manos, y ayudar a la señora Gladis Webb a cargar sus compras. “Es todo un caballero y realmente me gusta su capa”, relataba la señora Webb.

Figure 1. The "Monkey Man" outside the offices of the BBC. (Photo: Rachel Bishop)
Figure 1. The “Monkey Man” outside the offices of the BBC. (Photo: Rachel Bishop)

La historia era muy buena. Los diarios Sun y Telegraph detallaban las acciones del “Spa Man”. La nota finalmente llegó a Reuters y se expandió por el mundo a través de innumerables medios, incluyendo laCNN y The Times. El francés Le Figaro hablaba de “le justicier de Tunbridge Wells”… en primera página.

A fines de mayo el Spa Man* revelaba su identidad secreta: nunca había existido. Era una broma deChris Shaw, Matt Lees y Rachel Bishop. La idea, sin embargo, parecía desprenderse de un hecho que, para ellos, no pasaría inadvertido. Habían comenzado enviando cartas al diario local, refiriéndose a los excrementos dejados por los perros en la calle. Su objetivo era ver cuántas formas y variantes de defecar serían publicadas en la sección de cartas. Los comentarios, ficticios y firmados con nombres falsos, no sólo fueron publicados, sino que causaron cierta polémica con relación a los excrementos caninos.

Figure 2 & 3. "I must praise him for his technique to disguise the delivery of bananas pretending to tie his shoes. Very clever," wrote the "Monkey Man" journalist. (Photo: Chris Shaw)
Figure 2 & 3. “I must praise him for his technique to disguise the delivery of bananas pretending to tie his shoes. Very clever,” wrote the “Monkey Man” journalist. (Photo: Chris Shaw)

Entonces surgió la idea de hacer algo más grande. Las supuestas víctimas salvadas, “Neville”, “Norfolk”, “Webb” eran todas… inventadas. “La ‘O’ del traje en realidad es un cero, y no significa nada, no tiene ningún significado porque el héroe no existe”, decía Shaw a la BBC. Los autores del fiasco querían crear al “Hombre Mono” (Monkey Man), pero por algún motivo la prensa inventó otros nombres menos creativos, como “Spa Man”, “Caped Crusader” y “Masked Man” (“Hombre Spa”, “Cruzado de la Capa” y “Hombre Enmascarado”, respectivamente).

No sería justo decir que los periodistas no se interesaron en investigar el caso. Uno de ellos, con la esperanza de conseguir una entrevista exclusiva, llevó tres bananas para el “Hombre Mono”, de acuerdo con lo exigido por el superhéroe para conceder el reportaje. “Lleve las bananas y entonces hablaremos”, proclamó. Pero el encuentro fue cancelado ya que el “Hombre Mono”, Chris Shaw, respondió que las bananas “no estaban lo suficientemente sabrosas para mi refinado gusto”.


Notas

* La denominación “Spa Man” se debe a que la ciudad de Tunbridge Wells, en donde supuestamente tuvieron lugar los acontecimientos, es conocida por sus resorts y centros de rélax y masajes.